Las audiencias para debatir el proyecto de legalización del aborto en el Senado comienzan este martes en medio de tensiones con la Iglesia. Durante las celebraciones del día de la Independencia, varios sacerdotes embistieron fuerte contra la iniciativa y en respuesta, el jefe del Bloque Justicialista, Miguel Ángel Pichetto (Río Negro), le pidió a la Iglesia “ejercer la tolerancia”.

El arzobispo de Buenos Aires, el cardenal Mario Poli, criticó a los impulsores de la ley por creer que “con la falaz argumentación” de ponerse “a la altura de las naciones progresistas e imitar sus conquistas” se copien “legislaciones de muerte y no de vida”. “Pongámosle nombre- clamó frente a miles de fieles- ¡eso es dependencia humillante!“, aseveró en un encuentro del movimiento de la Renovación Carismática en el Luna Park

Por su parte, en Tucumán, el arzobispo local, monseñor Carlos Sánchez, participó del tradicional tedeum por la celebración del 9 de Julio y allí enfatizó: “el aborto es muerte de un inocente, de un niño, de un argentino. Y nadie -destacó- tiene derecho a eliminar voluntariamente la vida de un ser humano. Porque ‘vale toda vida’”.

Ante estos cuestionamientos, el titular de la bancada peronista en el Senado apunto a que “la Iglesia debería ejercer la tolerancia porque la ley está por encima de los dogmas”. A partir de las 14 comenzarán las audiencias en el plenario de las comisiones de Salud, Justicia y Asuntos Penales, y Asuntos Constitucionales, que llevarán cerca de 60 expositores distribuidos en siete encuentros que se desarrollarán los martes y miércoles, para llegar a la firma del dictamen el 1 de agosto, según el cronograma fijado.

Cada orador tendrá  siete minutos y deberán responder consultas en caso de que algún senador lo requiera. Entre los primeros expositores se encuentran los dirigentes radicales  Ricardo Gil Lavedra y María Luisa Storani, a favor de la iniciativa.

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