Soledad Troncoso, hija de quien fuera afectado en la madrugada de este pasado miércoles 28 de febrero, relató con lujo de detalle la triste experiencia que vivió su padre ante un secuestro virtual que involucró a su familia. Soledad lo explicó en entrevista con el programa Voces de la Ciudad que se emite por LVQ Radio 99.9 Mhz en FM que conduce el periodista Jorge Gómez.

“A las cuatro de la madrugada sonó el teléfono fijo, que es raro porque ahora todo el  mundo se maneja con celular, atiende mi papa y supuestamente la persona que habla era su hijo Juan, en este caso mi hermano, con una voz rara ya que argumentaba que le habían pegado un culatazo en la boca y otro en la cabeza. Mi papa no entendía nada y yo me desperté con mi marido. Él se puso a hablar con el 911 y yo llamo a mi hermano, que no me atendía y no me atendía. Mientras tanto, esta gente le pedía a mi papa plata, dólares, joyas, lo que tuviera, y de fondo se escuchaban gritos y que decían que le iban a matar a su hijo”

“Al final mi papa les dijo que tenía nada más que $3000, ya que es un jubilado y no tiene dólares ni nada, a lo que le dijeron que pusiera el dinero en una bolsa y lo tirara a la vereda de la casa”.

Al realizar lo solicitado, Soledad Troncoso, detalló que “A los 5 segundo pasaron a retirar el dinero, mi marido alcanzo a verlos por la ventana, un auto gris con vidrios polarizados, un 307, se bajo alguien agarro la bolsa y se fueron”.

A lo que “Ni bien pasa esto se corta la comunicación y finalmente, a las 4:30 hs, al ver tantas llamadas perdidas, se comunico Juan (mi hermano) muy preocupado por nosotros a ver qué había pasado, sin entender que nosotros estábamos preocupados por él”.

“El estaba bien, descansando en su casa, (nunca lo secuestraron ni nada) pero mi papa cayó en la trampa”.

Considerando todo es, Soledad Troncoso, reflexiono “Tal vez si hubiera atendido yo o mi marido, pero uno no sabe cómo va a reaccionar”.

Finalmente, agregó “La policía estuvo muy atenta con nosotros, fue a declarar mi marido y le tomaron la declaración”. Y concluyó “El dinero no es tanto, pero el susto y la preocupación no te lo saca nadie”.

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