En el transcurso de 2018, la sociedad argentina ya sufrió muchos aumentos en las tarifas que cada vez más afecta y dificulta en la economía diaria de las familias argentinas. Ahora, se supo que tras el incremento en el gas, la luz, las prepagas, los colectivos y trenes, entre otros, mayo llegará con una suba en el subte y el agua.

A raíz de estos impactos, el líder del Frente Renovador Sergio Massa, utilizó sus redes sociales para publicar una carta en la cual se refiere al duro momento que atraviesa la sociedad argentina por dichos aumentos que “están destruyendo la economía de familias, PYMES, clubes de barrio, jubilados”.

Además, le solicita al Gobierno que adecúe los precios a la realidad de los bolsillos de los argentinos, procurando que su alza no exceda el coeficiente de variación salarial, es decir, que “la luz, el gas y el agua no puedan aumentar más de lo que aumentan los salarios”. Es por eso que el dirigente político pide “sensibilidad y sentido común”. “Que dejen de mirar a sus amigos empresarios y su rentabilidad. Que miren a los trabajadores, a los jubilados, a los pequeños comercios y empresas, a los que menos tienen”, expresó.

 

A continuación, la carta completa de Sergio Massa:

TARIFAS JUSTAS

En este momento tan duro, y que nos enoja tanto porque muchos están sufriendo, le decimos al gobierno con total claridad: las tarifas tienen que ajustarse a la realidad del bolsillo de los argentinos. Es cuestión de sentido común: la luz, el gas y el agua no pueden aumentar más que los salarios. 

Desde el año 2015 venimos planteando que, al problema de las tarifas, hay que mirarlo integralmente, sin perder de vista los contratos, su precio y su duración. Que salir de golpe era hacer explotar una bomba en la vida de los argentinos. Presentamos una propuesta junto a Roberto Lavagna y un equipo económico muy reconocido. El 28 de abril del 2016 se lo advertimos por escrito al Ministro Aranguren. Y el 9 de julio en una carta al Presidente de la República. En agosto del 2016 la Corte Suprema nos dio la razón y hubo que volver a empezar.

En el 2017 se volvió a cometer el mismo error. Presentamos la ley que limitaba el aumento de tarifas al coeficiente de salarios y jubilaciones. Simple. La luz, el gas y el agua no pueden aumentar más que el ingreso de quien los paga. Sentido común que lo llaman.

Hoy estamos peor, las tarifas argentinas son muy altas en todo el país. Las cuentas de los servicios están destruyendo la economía de familias, PYMES, clubes de barrio, jubilados y tantos otros.

Bajar el IVA es bajar 21% las tarifas. La mayor presión de impuestos en las facturas es del gobierno nacional. No alcanza con bajar impuestos provinciales y municipales. En lugar de pedir esfuerzos a otros el Presidente debería predicar con el ejemplo y bajar el IVA de los servicios. La caridad bien entendida empieza por casa.

Poner de límite al aumento de las tarifas los aumentos de salarios y jubilaciones es ni más ni menos que hacer posible el pago de los servicios. Lo razonable es que quien prenda la hornalla, abra la canilla o prenda la luz, pueda pagar las boletas.

Ningún comerciante, trabajador o jubilado quieren que les regalen nada. Al contrario. Este país es producto del esfuerzo de todos ellos. El gobierno tiene que parar con esta locura.

Pedimos sensibilidad y sentido común.  Que dejen de mirar a sus amigos empresarios y su rentabilidad. Que miren a los trabajadores, a los jubilados, a los pequeños comercios y empresas, a los que menos tienen.

Parar esta locura es simplemente tener tarifas justas.

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