Tarifas justas, razonables y equitativas dijo el fallo de 2016 de la Corte Suprema de Justicia de la Nación respecto al aumento del gas.

Por estos días en Necochea comenzaron a llegar las facturas de gas con el período de consumo de abril a junio de 2018.

Hasta ahora, la gente no había notado el impacto real del aumento por los topes impuestos por el gobierno, porque en 2016 se frenó el tarifazo, por los desdoblamientos de facturas, pero ahora ya nada de todo eso existe y pagamos las tarifas planas.

El gas en Necochea supera el 2000 % de aumento desde fines de 2016 a la fecha, porque la tarifa estaba más atrasada por el amparo que se presentó en 2014, por la quita de subsidios y por el excesivo incremento en el precio de la producción, del transporte y la distribución.

Ahora estamos afrontando la última actualización de precios de abril de 2018, y en octubre vuelve a subir. Teniendo en cuenta que las tarifas están dolarizadas, y que el valor actual se fijó con un dólar a $22, esa diferencia que existe hoy con un dólar a $30 será recuperado por las distribuidoras en el próximo aumento, porque es lo que están reclamando.

Nuestra ciudad tiene un clima frío, por lo tanto, tenemos prendida la calefacción varios meses al año, lo que hace que la gran mayoría tengan categorías altas como consumidor ya que las mismas se fijan por promedio del consumo anual.

Sólo a modo de ejemplo voy a nombrar el aumento en la categoría más alta R3-4, que son quienes consumen más de 2201 m3 anuales. Estos usuarios antes de los tarifazos y la quita de subsidios pagaban el m3 a $0,27 y ahora lo pagan a $ 6,82, y el Cargo fijo, que es el que se paga sin prender una hornalla, costaba $7,30 y ahora cuesta $573, a esto luego se le agregan los impuestos.

Han llegado facturas hasta de $12000 bimestrales y recién la siguiente es la más fuerte porque por suerte el frío este año arrancó más tarde.

Lo que preocupa es el impacto no sólo en la economía de los hogares, que ahora destinan gran parte de sus ingresos al pago de los servicios públicos, dinero que ya no destinan ni al consumo, ni al ahorro, ni al pago de impuestos, ni al ocio, por la sencilla razón que la plata no alcanza, sino que también los comercios, pymes , fábricas incluso el Municipio, reciben los mismos aumentos con el agravante de la baja de las ventas y en el caso del Estado, la reducción en la recaudación de impuestos. Todo esto tiene un único final, el aumento de la desocupación y la pobreza, por la afectación negativa al mercado interno y a la matriz productiva por la falta de consumo, que imposibilita la inversión, producción y la creación de empleo.

Sin duda uno de los grandes motivos de la crisis económica de nuestro país ha sido generado por los tarifazos sin límite que han hecho perder poder adquisitivo a los trabajadores y causante también de una inflación que no para a pesar de la falta de consumo.

Más aún están sufriendo quienes dependen de la garrafa y la leña para calefaccionarse con precios altísimos, por eso es necesario que el Gobierno tome conciencia de la realidad que estamos viviendo con estos ajustes interminables y garantice a toda la población el acceso a los servicios públicos indispensables para una vida digna.

La toma de deuda y los ajustes no solucionaron el déficit fiscal del que tanto se habla, tampoco el problema real que es el déficit comercial, sólo han logrado que una parte del pueblo argentino pierda el trabajo, pase hambre y frío.

Comentarios

comentario/s