CINEARPLAY: CORTAZAR EN PERU

La plataforma nacional –gratuita- ofrece la oportunidad de reencontrarse con el cine de Manuel Antin. Nacido en España en 1926, realizó su carrera de director principalmente en nuestro país, donde fue un referente del “nuevo cine argentino” en la década del 60. Antin emprendió un desafío valioso: poner en imagen a la mejor literatura de ficción. La agitada amistad con Julio Cortázar es el motivo de su inspiración. De 1962 es “La cifra impar”, versión filmada de “Cartas de mamá”, incluido en el libro “Las armas secretas”. Resuenan las coincidencias respecto de que puede haber sido la más feliz de sus tentativas. Ya en 1964 sale a la luz “Circe” basada en el cuento homónimo que integra “Bestiario”, recordada por la gran labor de Graciela Borges. En 1965, por tercera vez, Antin convierte los textos de su amigo. Se trata de la propuesta de hoy, “Intimidad de los parques” basada a la vez en “El ídolo de las cicladas” y “Continuidad de los parques”, compilados ambos en “Final de Juego”. El proyecto generó los enojos de Cortázar por la idea de trasladar la acción desde su escenario original –las islas griegas egeas- a Macchu Picchu, Perú. El escritor renegó, aduciendo que se desnaturalizaba a su relato.

Julio Cortázar

Básicamente, aquella narración asocia a una triangulación amorosa aparentemente superada la siniestra impronta de una antigua estatuilla ocasionalmente descubierta, que empujará a los protagonistas hacia la tragedia. El fatalismo, la insospechada conexión entre los tiempos y la explosión del desorden dentro de los convenios sentimentales, asoman allí como temas entretejidos desde la elevación del gran escritor. Pero llevado al cine, el desarrollo se expone mediante personajes y entornos visualmente más precisos que los de la literatura. La decisión de Antín deviene entonces fecunda porque la tensión entre los tres protagonistas encuentra un marco afirmador en la solitaria altura peruana. El antiguo silencio de la ciudad sagrada, su metafísica belleza, inyectan misterio en los personajes. La imagen sugiere la supremacía del destino -“todo estaba decidido desde siempre” se lee en uno de los cuentos- mediante esta calculada imposición de lo lejano. Teresa, la mujer en disputa, queda a cargo de la fina y adecuada expresión de Dora Baret. Los amigos condenados a enfrentarse en horrendo final son interpretados por Ricardo Blume, importante actor peruano que continuó su carrera en México, y el legendario Francisco “Paco” Rabal, figura de Antonioni, Buñuel, y Saura entre otros. Su mirada insoslayable y punzante, suma elementos al tipo de dramatismo perseguido por Antin: una atmósfera inasible que embellece la puesta del film.

Manuel Antin

Se han cuestionado algunas tendencias formales del director. Yo computo que ha tratado de hacer cine en base a los mejores materiales de la narrativa, que a esos riesgos le ha sumado la abrupta traslación del escenario pensado por el texto, que ha ensamblado cuentos diferentes logrando una fluida convergencia y que ha procurado un cine estilizado y ambicioso. Frente a ello, no puedo menos que invitar a ver la película no solo por sus merecimientos sino también para espiar el inusual contexto de su producción. Sabedor de que aquella preocupación por la calidad privaría a su cine del barullo masivo, Antin mantuvo siempre ese respeto por la inteligencia ajena.

Comentarios

comentario/s