En el contexto del armado del distrito electoral más grande del país de cara a lo que viene, los dirigentes locales de Cambiemos estuvieron en la quinta presidencial de Olivos junto al máximo mandatario del país, la gobernadora Vidal y referentes políticos de más de 60 distritos donde gobierna la oposición. En la foto institucional, se puede observar a Diez abajo a la derecha (el cuarto en la fila) y tres hileras más arriba a Rojas junto al diputado provincial, Martín Domínguez Yelpo.

El presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal recibieron este viernes en la Residencia de Olivos a un grupo de dirigentes bonaerenses de Cambiemos que mantienen las aspiraciones a gobernar municipios que actualmente conduce la oposición, entre ellos los dirigentes necochenses Arturo Rojas y Gonzalo Diez.

A este grupo de aspirantes a gobernar las respectivas comunas se los llama “Sin Tierra”, por el hecho de que hacen política donde gobiernan mayormente peronistas. El menú fue de asado y la entrada constó de una arenga presidencial para afrontar la pelea electoral de 2019, que cada mes se hace más cuesta arriba para Cambiemos.

La mandataria provincial también habló en la previa” y aseguró que “estamos en el distrito más difícil del país y peleando contra muchas décadas de fracaso”. Les dejó en claro que “elegimos la dificultad porque no queríamos ser más espectadores. No queríamos que la política que venía gobernando la Provincia siguiera tomando decisiones por nosotros”. Y añadió: “El liderazgo es de ustedes. No sólo mío y del presidente. Y vamos a convocar a los argentinos que lideren también este cambio. Nuestra gesta es explicarle a la gente que estamos haciendo lo que hay que hacer de verdad. El cambio es el de la no resignación”.

Tras el almuerzo, los dirigentes fueron recibidos por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, junto a su par bonaerense, Federico Salvai, donde se revisaron más a fondo las realidades de cada municipio. Se habló de varios conceptos que la mesa de campaña de Vidal ya había anticipado: la realización de una campaña bancarizada y trazable. Esto es alejar el fantasma de los “aportantes truchos” que complicó al vidalismo y que está en manos de la Justicia. Otro elemento fue la “Territorialidad”, ver la realidad “uno a uno” de cada lugar, para bajar con propuestas concretas alejadas de una campaña nacionalizada, donde las malas noticias económicas no serán útiles a la hora de tocar timbres.

Vale destacar que, aprovechando la oportunidad de este viaje, el actual presidente del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, Arturo Rojas, firmó un convenio de transparencia y lucha contra la corrupción donde estuvo presente el ministro Javier Tizado, mientras que por su parte, el dirigente radical Gonzalo Diez afirmó que viene manteniendo encuentros con otros municipios vecinos donde el radicalismo gobierna y que la reunión con Mauricio Macri fue de utilidad «en el marco de un proceso que ya está en marcha, que es el año electoral».

 

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