El Padre Martínez alertó sobre el creciente número de personas en situación de calle

El cura de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, en calle 6 entre 83 y 85, Alejandro Martínez, reveló algunas de las situaciones que junto con su comunidad religiosa han visto últimamente con respecto a personas en situación de vulnerabilidad, con el objetivo principal de generar un espacio que funcione como centro de día y pernocte.

En su visita a los estudios de “Voces de la Ciudad”, Martínez dialogó de forma extensa con el periodista Jorge Gómez acerca de este flagelo que asoma cada vez más a nivel local. “Hay una situación que muchas veces escapa a la mirada cotidiana, pero es una realidad que existe y está, que es la situación de personas vulnerables en riesgo que va creciendo por distintos motivos”, comenzó alertando.

El Padre relató que es algo creciente. “Cuando llegué a la comunidad de Lourdes durante la temporada, me extrañó ver en el sitio gente en situación de calle, como en la Rambla o en otro lugar, entonces empezamos a tener un contacto con ellos y a brindarles contención hasta que sucedió una situación puntual: estábamos una noche fría de junio en reunión con matrimonios y llegó alguien que buscaba algo de comer. Si bien no impresionaba como una persona indigente, me dijo que estaba en situación de calle».

«Rápidamente hicimos algo de comer y ahí mismo surge esta idea. Comenzamos a ver entre todos que teníamos que empezar a dar respuesta a estas situaciones”, recordó el religioso.

Por tal motivo, “comenzamos con pequeñas viandas que cada miembro de la comunidad traía, pero después fuimos viendo que se juntaban en el árbol de la plaza San Martín y decíamos no puede ser que estén comiendo en la calle, y ya no era uno, sino 5 o 6 que empezaron a venir, hasta que en la comunidad decidimos formar un equipo para hacer la comida y no esperar las viandas familiares”, contó Martínez.

Sin embargo, “también nos resultaba poco empático que estuvieran comiendo en la calle, entonces la comunidad empezó a buscar espacios e hicimos un comedor en la misma parroquia, y ellos ya entran a comer todos los días a las 19 y se van a las 21”, aunque reveló que “el drama que estamos viendo es que el gran problema es la noche y su peligro, uno puede hacer contención todo el día, pero la noche representa riesgos: frío, falta de trabajo, violencia, adicciones”.

Por consiguiente, Martínez comentó que “fuimos pensando en un proyecto de centro de día para ayudar en la contención de las adicciones, ya que la droga hace estragos en todos lados y en todos los estratos y trabajando conjuntamente con Desarrollo Humano de la Municipalidad, porque para todo ese trabajo no basta solo con la buena voluntad de los feligreses, sino que hay situaciones que nos superan y se necesitan profesionales, psicólogos, acompañantes terapéuticos y operadores para hacer que se inserten a la sociedad”.

“Tenemos el proyecto de que puedan pernoctar, pero mientras tanto si hay una situación extrema lo colocamos en alguna pensión que nos marca la Municipalidad para que pase la noche, por eso creo que debe haber un proyecto de un centro para las personas vulnerables que necesiten esa contención de noche, y queremos generar este espacio”, anheló finalmente.