Por Carlos González Órono

Casi como un paralelo con el gobierno nacional, tras las elecciones primarias del 11 de agosto pasado, en las últimas semanas ha quedado al desnudo la crítica situación económica y financiera de la Municipalidad de Necochea, cada vez más comprometida y de la cual los funcionarios del Departamento Ejecutivo han guardado un llamativo silencio.

Por estas horas, desde el ámbito oficial sólo se ha hablado de las ejecuciones contra las empresas exportadoras por el incumplimiento en el pago de la llamada Tasa Portuaria, procedimientos que están seriamente reñidos con las normas constitucionales, habida cuenta de que la ordenanza que creó dicho tributo jamás fue reglamentada por el Concejo Deliberante. En definitiva, un tema que ha tenido como único objetivo desviar la atención pública sobre los problemas graves que tiene el gobierno municipal.

En contrapartida, nada se ha dicho de las múltiples dificultades que tiene el municipio para hacer frente a sus deudas con proveedores y prestadores de servicios, para pagar los sueldos de una abultada planta de empleados municipales o por obras de infraestructura que están paralizadas por falta de pagos.

“La gestión de Facundo López está en picada” o “el intendente se parece a Nerón tocando la lira mientras se le incendiaba” son algunas frases de dirigentes políticos opositores que se han escuchado en el transcurso de la última semana y que claramente grafican el estado actual de una administración municipal que languidece, cual enfermo terminal con escasas expectativas de vida.

Para corroborar tales afirmaciones sobran los motivos. Este mes, como ha ocurrido durante buena parte del año, los trabajadores municipales y los profesionales de la salud que se desempeñan en hospitales y centros de atención primaria vienen percibiendo los salarios de agosto en cuotas, situación que derivó en un paro de actividades y la renuncia de un funcionario municipal que increpó a un agente de la comuna por adherir a tal medida de fuerza.

La administración municipal languidece como un enfermo terminal que tiene pocas expectativas de vida

La falta de medicamentos e insumos hospitalarios se agrava día a día por la deuda que el municipio mantiene con los proveedores. La preocupante situación ha sido denunciada sistemáticamente por los profesionales nucleados en la CICOP quienes, a través de un documento, pidieron que este cuadro no se “naturalice” y aseguran que bajo estas circunstancias es cada vez más difícil prestar un eficiente servicio.

Fuentes confiables han revelado que este fin de semana en el Hospital Ferreyra no hay antobióticos para los pacientes internados, tampoco guantes para los médicos y, peor aún, faltan certificados de defunción porque las autoridades del nosocomio no habrían gestionado la provisión de estos documentos ante el Registro de las Personas.

Las obras de pavimentación que se iniciaron hace un mes atrás siguen paralizadas porque la empresa adjudicataria sigue sin cobrar. Desde Obras Pública se carga contra la Provincia porque supuestamente no ha enviado los fondos en tiempo y forma.

Es la administración de la gobernadora María Eugenia Vidal la que ha provisto los fondos de la casi totalidad de las obras públicas que se realizaron en Necochea durante la gestión del intendente Facundo López. Pero desde el Departamento Ejecutivo se sigue echando culpas contra la Provincia, sin admitir que la comuna tiene serios problemas financieros.

Se dice también que los supuestos atrasos de la Provincia en el envío de los fondos coparticipables alteran el normal funcionamiento de la comuna. Si esto fuera así, los números no alcanzarían para remediar el descalabro financiero de la Municipalidad de Necochea.

En el Hospital Ferreyra no hay antibióticos para los pacientes internados ni guantes para los médicos

Por si faltara poco, se conoció que la Jusiticia dispuso embargar las cuentas no afectadas del municipio para pagarle más de 65 millones de pesos a la empresa concesionaria del servicio de recolección de residuos, a la cual se le adeuda casi 4 millones de dólares.

En tanto, muchos proveedores que han dado sobradas muestras de buena voluntad para no afectar servicios esenciales que presta la comuna, siguen sin cobrar y sólo aspiran a compensar las deudas municipales con la compensación de tasas.

Motivos sobran, silencio oficial también. El presente sólo muestra malas noticias para la aspiración reeleccionista del intendente Facundo López, pero este cuadro de situación debería ser motivo de reflexión para todos los ciudadanos del distrito que poco pueden esperar de un municipio ineficiente, que sigue incorporando empleados, que está entre los más deficitarios de la Provincia, que continúa sumando deudas y comprometiendo seriamente las aspiraciones de los necochenses que sueñan con un distrito mejor.

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