Busca alcanzar el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global en 1,5°C en 2030, algo que sólo será posible tomando medidas drásticas. Cómo es la situación de la Argentina.

Científicos de la ONU alertaron sobre las graves consecuencias del cambio climático que ya se están produciendo en el mundo y señalaron que es posible limitar el aumento de la temperatura a 1,5 grados centígrados, pero sólo “con cambios rápidos, de amplio alcance y sin precedentes”.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) publicó un informe sobre las consecuencias que tendría no cumplir con la meta de un aumento máximo de 1,5 grados.

“Limitar el calentamiento global a 1,5 grados Celsius exigirá cambios rápidos, de amplio alcance y sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad”, indicó el IPCC.

Los cambios deben producirse en los sectores energético, industrial, de vivienda, transporte, en las ciudades y en el campo. Para los observadores el informe es una alerta dirigida a los gobernantes sobre la necesidad de actuar.

“Una de las principales observaciones del informe es que ya se ven los efectos de un aumento de un grado en la temperatura, por ejemplo en la meteorología extrema, el aumento del nivel del mar y el deshielo en el Ártico”, afirmaron.

La situación en Argentina la explicó el director general de Fundación Vida Silvestre, Manuel Jaramillo: “Una de las cuestiones que más estamos viendo del cambio climático está vinculada a las actividades principales de nuestro país, que son la agrícola y la ganadera”.

“En los últimos tres o cuatro años vimos eventos extremos de sequías e inundaciones. Este año tuvimos una sequía récord y el año pasado, inundaciones que dejaron mas de 4,5 millones de hectáreas de territorio agrícola bajo agua. Esto obviamente tiene que ver con manifestaciones del cima que pueden ligarse al cambio climático”, aseguró Jaramillo.

“Esta intensidad demuestra que hay una aceleración producida por la actividad humana, lo que nos lleva a pensar en los efectos en términos sociales y económicos. El cambio climático nos puede ayudar a producir o, al revés, quitarnos la posibilidad de hacerlo: así nos quita trabajo o recaudaciones impositivas para planes sociales y de desarrollo, y eso también nos lleva a una complicación ambiental, porque estas alteraciones dejan sin hábitat a muchas especies amenazadas o en peligro. Y cuando hay una disminución de ingresos, aumenta la demanda de recursos naturales para satisfacer estas necesidades: puede haber más caza furtiva, desmontes ilegales, extracción furtiva de recursos madereros y no madereros, como un efecto dominó que empieza con el clima y termina con el cima, pero pasa por la Economía y lo social”, agregó.

“Falta que todo se lleve a la práctica. Tiene que haber implementación, monitoreo y evaluación de las metas de París, a las que la Argentina adhirió. Esto también significa reducir la cantidad de incentivos perversos que promueven o premian el uso no sustentado de nuestros recursos… la discusión en este sentido es Vaca Muerta, cuyas promesas de extraer gas por 150 o 200 años son contrarias a los compromisos de París y a lo que el mundo está diciendo que quiere. Además, corremos el riesgo de haber destinado mucho dinero para invertir en un recurso que después nadie quiera”, cerró Jaramillo.

En el informe de la ONU también se estimaron las consecuencias de un aumento de hasta dos grados en la temperatura media del globo, que sería el peor escenario posible según los especialistas.

Quedarse en 1,5 grados implicará que los arrecifes de coral se reduzcan entre un 70 y un 90 por ciento, frente a su total desaparición, con la suba de dos grados.

“Este informe es el equivalente científico a una patada en el trasero. Expone claramente lo inadecuada que es la acción de Europa frente al cambio climático”, aseguró Tara Connelly, de Greenpeace.

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