El paso del tiempo sigue mostrando a diario su hella, como consecuencia de la falta de medidas que el Ejecutivo municipal debió tomar en los últimos quince años.


Por Bautista Ferro

Ahora ya está, ya pasó. Y todos dejamos que pase. Ahora es momento de exigir que se actúe en consecuencia y no permitir que todo se siga viniendo abajo.

Las buenas intenciones de la gestión de Facundo López son claras, las obras se han empezado a ver después de mucho tiempo. Pero es la pelea entre un hombre con un Tramontina y un elefante que parece hacerse cada día más grande.

Las calles se siguen deteriorando a paso acelerado y el presupuesto para obras de este tipo no es para nada abultado.

La avenida 58 está intransitable desde la plaza Dardo Rocha hacia el lado de la Terminal. La calle 53 también está detonada y en las calles de tierra sería mejor dejar el auto estacionado y seguir caminando.

La aveinda 75, pese a los trabajos que se están realizando, aun está lejos de ser una de las vías directas a la playa que todos quisiéramos tener. Ejemplos de decadencia como estos hay decenas.

Las ayudas provinciales y nacionales son escasas, en un país que está en medio de una crisis económica que desde el Gobierno se pretende disimular con palabras de servicio meteorológico.

Son reiteradas las quejas y el malestar de los vecinos que circulan a diario por las calles dinamitadas de la ciudad en sus autos, motos, camionetas y bicicletas.

Los inspectores de tránsito, por su parte, en los controles preventivos que se realizan ya han dejado de tomar como documento obligatorio la VTV. Es que mantener en condiciones óptimas el tren delantero en un vehículo que anda todos los días en Necochea, es una misión difícil.

Sin duda, haber llegado a este punto fue un grave error de los necochenses y culpar hoy a esta gestión sin mirar para atrás, sería una injusticia. Pero quedarse de brazos cruzados también sería una irresponsabilidad.

No sirve ahora llorar por un Casino que todos vimos caer y lo dejamos morir. Tampoco servirá en el futuro haber dejado que el turismo se vaya a otro lado para no romper los autos en las calles de Necochea.

La solución es un tema difícil que el gobierno de Facundo López y sus sucesores deberán mantener en la agenda por unos años, ya que sostener una ciudad en condiciones debe ser un compromiso real y no un discurso sin base en acciones como ha ocurrido por tantos años.

La responsabilidad también debe recaer con firmeza en las funciones del Concejo Deliberante, que son los representantes del pueblo y que deben exigir el cumplimiento de las demandas de la sociedad. Es hora de dejar de lado los proyectos livianos e intrascendentes y enfocarse en los pedidos más contundentes.

Trabajar entre todos, con la mirada en una Necochea mejor, y no fomentar ni permitir actos de vandalismo bajo ningún punto de vista también está en manos de cada uno. Educando con el ejemplo y poniendo un poquito de nuestra parte para mantener lo lo que es de todos.

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