El necochense ha colaborado con refugios de animales y ahora está en un proyecto de diseño y arte digital para una fábrica textil

El grafitero necochense Alan Toledo, más conocido por su nombre artístico Little Foffo, tiene muchos años vinculado al arte de los aerosoles y es el autor de grandes murales que todavía perduran en las calles de la ciudad.

Sin embargo, hoy en día está viviendo una experiencia diferente, bastante lejos de casa, junto a su compañera de aventuras, Belén Argüello. “Estamos con varios proyectos, ha sido una experiencia hermosa, hace cuatro meses que estamos fuera de casa ya”, contó Foffo a Primicias2262.

En este tiempo, los jóvenes de nuestra ciudad pasaron por Santa Cruz, Bolivia, como primer destino y en el cual estuvieron durante tres meses. Allí participaron de Muraliti, un concurso de grafiti que era bastante similar al Uniendo Piezas que Foffo organizó en nuestra ciudad durante varios años, con la presencia de decenas de grafiteros de distintas partes del país. En ese concurso, Toledo fue jurado y mostró su experiencia en esta rama del hip hop en la que lleva años.

Pero la experiencia más grata del viaje todavía no había llegado. Días después, empezaron a colaborar con refugios de animales, en los que plasmaron con su arte pintando varias “historias” en las que mostraban “lo que sufren (los animales), lo que han pasado y con la gente que se han encontrado que les cambió la vida”. “Conocimos tres refugios y participamos de pintadas en los tres, en distintas ciudades”, señaló Foffo.

“Conocimos muchos animales y fue una experiencia única poder con nuestro arte ayudar a este tipo de instituciones que muchas veces no tienen ninguna ayuda del gobierno y tienen que hacer mil malabares para poder alimentar a tantos animales, porque hay refugios que tienen más de 800 para alimentar todos los días”, contaron.

Una vez que pasaron los tres meses en Bolivia, pasaron a Perú, fueron a Lima, Cusco, y finalmente pararon en Máncora donde estuvieron haciendo varios trabajos. “Los hospedajes no los pagamos porque los intercambiamos por pinturas. Siempre tratamos de manejarnos de esa manera cuando viajamos”, dijeron los artistas necochenses.

Además, no solo pudieron intercambiar su arte por hospedajes, sino que por primera vez también pudieron canjearlo por el viaje que los dejaría en Ecuador, donde se encuentran actualmente.

Este último tiempo se encuentran en Ecuador trabajando y aprendiendo en de un proyecto muy interesante, impulsado por la fábrica textil L&R, donde se desempeñan como diseñadores en el área de producción. “Estamos aprendiendo sobre programas y arte digital, algo que está muy bueno porque es algo nuevo para nosotros”, dijeron.

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