El presidente del Concejo Deliberante hizo un balance en el que se mostró dolido por el estado actual de la ciudad y dijo que quienes ingresan a la nueva conformación del cuerpo deliberativo no tendrán «una tarea fácil».

Sobre el final de la 12º sesión ordinaria de este ciclo 2019, el presidente del cuerpo deliberativo, Ernesto Mancino, le pidió a la concejal Gabriela Góngora que tome su lugar por unos minutos para sentarse en la banca junto a sus pares y dar unas palabras de cierre a su paso por el Concejo Deliberante, donde no solo mostró algunas molestias por ocasiones en las que vivió «situaciones muy complejas», sino que asumió cierta responsabilidad por el estado en que está la ciudad.

«Me siento en falta por terminar una gestión de cuatro años con un municipio así», señaló en su discurso, al mismo tiempo en que afirmaba que el estado de la ciudad «nos duele a todos».

«El 2015 planteó una diferencia, un nuevo cambio a nivel nacional, provincial y municipal. Había toda una necesidad de cambiar y mejorar este distrito que, quizá, duró un año o dos y luego se planchó y se convirtió en más de lo mismo. Eso termina doliendo y nos deja un sabor amargo. La gente te lo dice en la calle: ¿ustedes para qué están? ¿qué están haciendo? ¿cómo fue que no pudieron controlar, dirigir, mejorar y sugerir en estas cuestiones?», afirmó.

Mancino también manifestó que el gobierno de Facundo López ha sido «un Ejecutivo que se paró en una impronta difícil», de «no escuchar» y de «poco diálogo». «El poco diálogo entre el Ejecutivo y el Legislativo es malo» porque «no discutir política es difícil», indicó.

«Me hubiera gustado terminar con otro municipio, hemos tenido que pedirle a los trabajadores del Concejo que nos permitan hacer una sesión», recordó, luego de que le agradeciera a los mismos por ir a trabajar pese a no estar percibiendo sus salarios en tiempo y forma.

Finalmente, le deseó al nuevo intendente que tenga «ideas» y dijo que tanto «oposición como oficialismo» son «responsables de lo que ocurre en nuestro distrito».«Al nuevo Ejecutivo hay que ayudarlo, estemos desde donde estemos», aseguró.

Además, haciendo un balance, dijo que «después de transitar cuatro años este Concejo, uno se va con sentimientos encontrados». «La he pasado muy bien y la he pasado muy mal», aseguró Mancino.

«Hemos trabajado mucho para construir. En cada uno de los expedientes hemos llevado adelante cuestiones difíciles, tratando de salvar la posición política, a veces en posiciones encontradas porque tenemos los mismos objetivos quizá, pero pensamos diferente y tenemos diferentes instrumentos para llegar».

«La política es eso: tratar de construir lo mejor para el distrito, a veces desde situaciones muy difíciles. Esa es una enseñanza muy profunda que me llevo de este Concejo», manifestó el presidente saliente, quien aseguró no haberle «cerrado la puerta jamás a nadie cuando ha venido a pedir».

«No es lo mismo ser concejal que ser presidente del cuerpo, realmente es una experiencia muy enriquecedora porque la presidencia sobrevuela sobre un montón de otras cuestiones que tienen que ver más con lo humano», dijo.

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