Migueles fue contundente con la problemática del agua: “Para cuidarla, hay que medirla”

El escribano aseguró que hay que buscar un sistema de control que, lejos de estar privatizado, funcione como un ente público no estatal, con el objetivo de buscar un consumo racional del recurso y cobrar a los grandes usuarios. Aseguró, también, que los políticos tienen miedo de tomar este tipo de medidas.

Uno de los temas latentes de esta semana en gran parte de la provincia de Buenos Aires fue el de la escasez de agua en las redes corrientes de diversas localidades, atribuido a la sequía y la falta de lluvia del último trimestre, pero también al uso irracional o irresponsable de vecinos y comercios.

Al respecto, entrevistado por Jorge Gómez para el ciclo radial Voces de la Ciudad, el escribano Martín Migueles afirmó: “Creo que tenemos que desmitificar que medir el agua significa que nos vamos a meter en los bolsillos de la gente, al contrario, significa que vamos a cuidar algo que es imprescindible para la ciudad. Y para cuidarla, hay que medirla, controlar los consumos y regular el sistema para que no pase lo que está pasando”.

“El uso masivo sin control y el derroche origina lo que está pasando hoy en Necochea, que es la carencia en época de verano. Por más pozos que hagas, si la gente no empieza a hacer un uso racional, va a pasar lo mismo”, opinó el ex concejal.

Al argumentar su postura, Migueles aseguró que “el problema de fondo no es la escasez, sino el mal uso”, ocasionado por pérdidas sin reparación o el llenado de piletas discrecional. “Le vamos a exigir al Intendente que haga 20 pozos, y los va a hacer, pero el tema no pasa por ahí: el agua tiene que usarse racionalmente, hay que medirla; y ahí nos vamos a dar cuenta qué empresas o comercios han hecho un gran negocio con el agua, o que familias hacen un uso racional con sus piletas de natación sustentable y cuáles no”, aseveró.

Sobre la posible privatización del servicio como excusa de algunos vecinos que no quieren que llegue este sistema a Necochea, Migueles explicó que un control de este tipo no requiere que se forme un negocio alrededor: “Puede ser un banco público que financie con tasa diferenciada a un ente público no estatal”, ejemplificó, ampliando, por otro lado, que lo que se cobraría sería el “exceso” y no “lo necesario para vivir”.

Asimismo, el abogado opinó que este tema “nos preocupa 15 días de enero cuando los turistas en los hoteles se quedan sin agua, despúes no nos importa porque pasamos a ser la mitad de la ciudad y los pozos alcanzan”; por ello, “midiendo vos vas a tener la obligación de una conexión adecuada, que significa tener un uso racional” o eliminar el supuesto de “que la gente que hace un pozo (una perforación propia), que sale entre 80 y 120 mil pesos, puede usar el agua que ese le antoje para siempre”.

“Si vos sacás de la napa cualquier cantidad de agua para llenar la pileta y vaciarla cada tres días, vos lo tenés que pagar, porque el agua que está abajo es de todos y un recurso del Estado”, sentenció.

No sin antes esgrimir que la idea de este control es “cobrarle a los grandes usuarios, por ejemplo el Puerto, porque es una locura que no tenga que pagar un costo por abastecer a los barcos, porque el Consorcio cobra el servicio”, el ex titular de la Usina Popular Cooperativa envió un mensaje a los dirigentes: “Los políticos no deben tener miedo».

«Yo veo que la clase dirigente quiere quedar bien con la gente, y eso, en algún momento, se empieza a tornar mentiroso, porque vos no le decís la verdad, que tenemos colapsado el sistema y que hay que pagar el agua. La medición es fundamental para hacer estadística, para ver donde se pierde y cuáles son las necesidades”, concluyó.