El grupo regresó a Necochea, después de varias experiencias positivas y algunos problemas en el viaje a Jujuy.

El gurpo Corazones Solidarios, conocidos también como Padrinso del Durazno, logró con mucho esfuerzo cumplir el objetivo planteado y pudieron hacer entrega de todas las donaciones a la escuelita rural de Jujuy para la que han trabajado por muchos meses.

Tras un largo, caluroso y agotador viaje que duró varios días y estuvo lleno de problemas inesperados, el pasado 12 de noviembre a las diez de la mañana llegaron a su destino.

Luego de entregar todas las donaciones y trabajar con los chicos, el grupo solidario llegó a Necochea nuevamente y hacer un balance de lo vivido. “Fue un viaje lleno de sorpresas que nos dejó nuevas experiencias y nuevas anécdotas. Fue dura la ida ya que tuvimos problemas con el cole pero gracias a eso conocimos a excelentes personas”, remarcaron haciendo referencia a quienes los ayudaron a reparar los desperfectos de manera desinteresada para que puedan continuar su viaje.

Cabe recordar que no solo llevaron ropa y alimentos sino también instrumentos musiales, pelotas, y hasta bicicletas y materiales de construcción para dotar a la escuela de El Durazno (Tilcara) de mejores condiciones para los niños.

La escuela 351 se encuentra en la montaña, por lo que solo se puede subir por intermedio de unos 40 animales de carga y a pie, durante más de diez horas.

Sin dudas, el esfuerzo de los necochenses se vio reflejado en las sonrisas de los niños y sus familiares que los agasajaron y estuvieron felices de recibirlos.

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