Así lo definió en “Voces de la Ciudad”, Juan Erreguerena del INTA, durante una nota realizada por el periodista Jorge Gómez.
Luego del desastre de la campaña anterior, se le preguntó a Erreguerena por la evolución actual de la cosecha fina de trigo y cebada en la región trigo, acerca de lo que afirmó que “respecto al año pasado para la fina estamos mucho mejor, no es la absoluta panacea porque estamos pensando en qué medida afectó lo frío que fueron septiembre y octubre, o la falta de lluvias abundantes de ambos meses, que es justo la época en que se define cuánto crece adentro la espiga y cuántos granos va a tener”.
Pero lo cierto es que “tenemos los cultivos bastante bien, no es probable que tengamos el cosechón, pero estamos bien en general y la expectativa respecto a lo que fue el año pasado es muy buena, excepto que de aquí al 12 caiga una helada, que son de riesgo. La del año pasado fue de daños totales, pero en ese sentido estamos bien”, confirmó.
Inclusive, Erreguerena anticipó que “tenemos muy avanzada la gruesa, en nuestra zona ya se ha sembrado bastante girasol y maíz, y también se empezó con la soja”, aclarando que “no sobra nada para sembrar ni llueve lo suficiente como para decir que todo va a salir espectacular, pero no venimos mal en ese sentido tampoco”.
En ese contexto, apuntó que “los cultivos se están implantando hay muchos maíces y girasoles nacidos y se ha sembrado mucha papa también”, respecto a lo que reveló que “la región está creciendo cada vez en cuanto a la papa, ya que hay cuatro o cinco empresas de la zona que trabajan con ello. De hecho la papa ha crecido en 20 años de 10 mil hectáreas a más de 30 mil”.
Asimismo, destacó que “la región está con mucho cultivo industrial, no solo papa, sino también maíz para choclo, enlatado, arvejas… se está diversificando porque muchos productores le buscaron la vuelta para ir contra las retenciones”.
En cuanto a la parte de ganadería, referenció que “la primavera fue baja en temperatura y la producción de pasto ha sido la mitad de lo que habitualmente se da en primavera, pero no significa aun una crisis porque con esa mitad estamos bien, pero en proyección puede que tengamos algún problema de falta de pasto más adelante o que no haya reservas”.





