Así de crudo fue el análisis de Carlos Manzanos, integrante de la Compañía de Transportes Necochea con incumbencia también en la Compañía de Micro Ómnibus Nueva Pompeya, durante una nota realizada por el periodista Jorge Gómez, dando cuenta de la situación de emergencia que se viven con los números en el servicio de micro urbano.
Recientemente desde el sector tuvieron una charla en el Concejo Deliberante por esta problemática que afecta al transporte del interior del país por tema números y subsidios, acerca de lo que Manzanos graficó que “la situación es delicada porque las empresas del interior en principio no han cobrado el fondo compensador de Nación, nos deben tres meses, octubre, noviembre y diciembre y tenemos el aguinaldo que vence el viernes 22 como fecha límite de pago, y no tenemos los fondos para afrontar eso”.
Como si fuera poco, acotó que “a su vez nos encontramos con un aumento del gas oil que está a mil pesos el mayorista, por lo que estamos en una situación a pérdida: lo que nos ingresa es menor que los costos que tenemos de producción y a su vez tenemos que afrontar un aguinaldo sin el aporte de los subsidios del Estado, pero es imposible que lo afrontemos sin ese monto, por lo que la situación es alarmante”.
A ello hay que adicionar el tema tarifario. El valor actual del boleto plano es de 170 pesos, ya que el aumento aprobado días pasados todavía no se trasladó al Sistema SUBE de los micros. “Este pedido lo hicimos el 4 de mayo, pero estamos terminando el año y seguimos sin definición y sin poder aumentar la tarifa. De hecho, la tarifa que van a otorgar que es de 295 pesos ya nos queda corta, ya que estaba apuntada con los costos de ese momento, no con los actuales”, señaló Manzanos, para agregar que “además nos encontramos hoy en día con que no hay precios de repuestos porque no saben lo que va a pasar y no te venden”.
Acto seguido reafrimó que “sin subsidio en este momento no se podría operar, las obligaciones que tenemos nosotros no se podrían cubrir sin subsidio y el desenvolvimiento normal de la empresa ya no estaría afianzado. Nosotros tenemos entendido que la reducción de subsidios va a ser paulatina, por lo cual tiene que ir de la mano con mayores ingresos en los trabajadores que son los usuarios que utilizan el transporte público, ya que la tarifa que se tiene que aplicar es muy alta y si la gente no la puede pagar estamos en la misma situación”.
Por todo este combo, hay que visibilizar que son unas 100 familias que están pendiendo de un hilo. “Ya no estamos hablando de generar ganancia para la empresa, sino de subsistencia… son 100 familias que trabajan, y más todo el trabajo indirecto que genera la empresa estamos hablando de 8 mil usuarios por día, entonces afectaría de modo grande a la ciudad que desaparezca la empresa”, manifestó Manzanos.
Finalmente, y para volver a enfatizar que la situación está muy complicada de verdad, argumentó que “hemos pasado por muchas situaciones desagradables en estos tiempos, pérdidas de dinero, mala recaudación, caída del boleto… pero hoy nos encontramos con una situación de cierre de la empresa y si esto no se estructura tiene que cerrar la empresa porque no puede afrontar los costos, y es una situación angustiante”.





