Así lo definió ante la consulta de Jorge Gómez para “Voces de la Ciudad”, el integrante del INTA, Juan Erreguerena, en el contexto de la barrera de los mil milímetros de lluvia que se superó en la ciudad tras el fuerte volumen de prcipitaciones en poco tiempo, incluso, más de 200 milímetros que el año pasado.
Al ser consultado por cómo afecta ello a la cosecha, Erreguerena señaló que “algunos datos son positivos, como la lluvia sin exceso, que la habido, pero en general ha sido catastrófico porque han caído manga de piedras con daños casi del 100% en los lotes de Juan N. Fernández, Lobería, Tamangueyú o Balcarce”.
Por lo tanto, “hay excesos que afectarán la cosecha, hay lotes donde va a permanecer el agua en forma superficial porque ha llovido mucho”, mencionó, tras lo que acotó que “el fenómeno del “Niño” está en toda su magnitud con sus características bien definidas de lluvia intensa y nos va a afectar en calidad de la cosecha y en proporción, pero en líneas generales la cosecha sigue siendo buena”.
A su vez, marcó que “el viento pudo haber afectado alguna cebada, aunque no de la magnitud de la piedra, y por otro lado está la humedad, que nos permite la ventaja de pensar que lo que está bien parado va a estar en condiciones para las etapas críticas. Son cuestiones de blanco y negro que se presentan cuando se produce a cielo abierto”.
En cuanto a datos estadísticos, el integrante del INTA estimó que “estamos en alrededor de un 30% de la cosecha. La cosecha venía lenta porque como vino tiempo fresco los cultivos tardan en secarse. Eso implica tener mejores granos, de mayor tamaño y de muy buenas condiciones para la fina, pero viene lento eso y conforme vaya lloviendo se alarga el momento de la cosecha”.





