Así dimensionó el flojo comienzo de la temporada el empresario Rafael Mujica Lázaro, integrante del grupo concesionario del complejo de mar Camping Miguel Lillo, en diálogo con el periodista Jorge Gómez.
Al ser consultado por un panorama del comienzo de la alta temporada para la costa atlántica, Mujica Lázaro señaló que “nuestro producto está directamente relacionado con el clima y hasta ahora no nos acompaña mucho, y ese es uno de los primeros parámetros a tener en cuenta para explicar esta disminución del 50% de gente que ha ingresado respecto al año pasado”.
Para poder dimensionarlo, el empresario comparó que “en este diciembre entró menos gente que el diciembre de la pandemia en 2020, aquel número era superior a este último diciembre”, para ampliar que “nuestro producto está condicionado al estar siempre consumiendo el pronóstico extendido, ya que nadie se va a tomar el trabajo de venir a Necochea para dormir en una bolsa de dormir y a su vez no poder salir de la carpa y disfrutar de la playa”.
Además, no soslayó “el dato principal, que es la incertidumbre que tiene la gente por el tema de las tarifas y el valor del combustible que también mide nuestro producto, por ejemplo el que viene con una casilla de arrastre o tráiler consume el doble de combustible que el que no lo trae. Ya es un numerito el tema de salir de la casa, alrededor de 80 mil pesos, sin pensar en alojamiento y comida”.
Por otra parte, lo que notó Mujica Lázaro es que “lo llamativo es que estamos teniendo mucha gente nueva que viene por primera vez al camping, que creo que es gente que hoy encuentra la opción más económica para poder venir igual de vacaciones”. Es decir que, “hoy estamos perdiendo a nuestro cliente original, que es el que no ha tenido capacidad de ahorro y no puede salir por el combustible, pero sí tenemos gente que en otro momento se iba a un hotel o se alquilaba un departamento y hoy vienen igual pero deciden venir a dormir en carpa”, apuntó.
Un dato a tener en cuenta para esta semana es que hay un pronóstico extendido favorable, lo que el empresario cree que “va a ser la prueba para decir si el clima fue un factor fundamental para que tengamos un 50% menos de gente o hay otro factor como el económico o social”.
Por lo pronto, con preocupación manifestó que “el año anterior terminamos con 600 personas en el complejo y en este momento tenemos 390, estamos muy por debajo y esperemos que se recupere, aunque sabemos que es un año difícil donde nos tendremos que acomodar todos”.
No obstante, aclaró al final que por contactos con otros colegas se sabe que está toda la costa atlántica de la misma manera, “con clima no muy favorable y la gente peleando los precios y especulando lo que más puede”.






