Si bien reconoció que hay menos gente que el año anterior, el comerciante sostuvo que “en un momento llegué a pensar que iba a ser peor”.
Uno de los negocios referentes de la Villa Balnearia es Ferretería de la Costa, en Av. 2 entre 83 y 85, que está abierta todos los días en horario corrido, a cargo de Carlos Álvarez, quien en nota con el periodista Hugo Arroyo brindó un panorama de cómo funciona la temporada en Necochea a punto de cumplirse la primera quincena del año.
“Hay un poco menos de gente que el año pasado, estamos en un 60 o 70% en proporción pero tiene que ver con la realidad actual, y el clima que es el mayor socio de todos no nos está acompañando en nada”, manifestó.
No obstante, Álvarez señaló que “la gente está cansada y quiere salir de vacaciones y en Necochea disfrutan porque es un lugar tranquilo y lo pueden hacer de forma bastante económica. En el rubro nuestro lo que más ha cambiado es la calidad de la mercadería”, referenciando que el público ya no apunta tanto a las primeras marcas en sombrillas o demás elementos playeros.
Además, Carlos aseguró que “falta la explosión del fin de semana, lo cual tiene que ver con el costo del combustible, hoy salir con la familia requiere ser lo más austero posible”, pero rescató que “en un momento llegué a pensar que iba a ser peor y hoy tenemos que agradecer que hay temporada”.
En cuanto a su negocio en sí, contó que “estoy hace 15 años a cargo y el negocio tiene casi 50 años. Acá en este rubro siempre se estiló comprar mercadería en marzo para guardar y tener para el próximo verano, pero este año lo veo distinto porque los precios tienen que acomodarse y empezar a bajar. Te da miedo pero será un nuevo desafío cómo encararemos el invierno”.
Finalmente se le consultó acerca de qué es lo que más comenta la gente en la ferretería. “Todos te dicen que está más limpia la ciudad y eso es real porque se ve que pasan los barrenderos todos los días, pero también se escucha que hay muchos robos a gente que se va lejos a la playa, lo cual es una lástima… de hecho todos los días pasa que viene gente que va a la playa del Kabryl hacia el sur a comprar un nylon para tapar un vidrio que le rompieron del auto o buscando un cerrajero”.





