Así lo expresó el integrante del INTA local, Juan Erreguerena, quien aseguró que a pesar de las dificultades la cosecha gruesa no tendrá nada que ver con la del año pasado, “con la que perdimos como país más de 20 mil millones de dólares”.
El referente agropecuario hizo su análisis del caso en “Voces de la Ciudad”, durante una notarealizada por el periodista Jorge Gómez, donde comenzó hablando de la gruesa. “Los cultivos hasta que se entró a cerrar el grifo de las lluvias venían muy bien, habíamos tenido una excelente perspectiva y conforme fue avanzando el tema de las altas temperaturas dependiendo del sector donde estés, con más o menos profundidad del suelo, se ha visto mermada la cosecha. Eso no implica que no esté nada perdido pero entramos a los periodos más críticos con alguna falta de humedad en el suelo y eso implica reducción de potencial de rendimiento”, señaló este lunes por la mañana, aclarando que esta nota se escribe por la tarde justamente cuando se registran lluvias tan esperadas.
No obstante, precisó que “los chaparrones aislados asociados a condiciones ambientales de altas temperaturas a veces benefician a algunos productores y a otros no… a todos los productores no los afecta de la misma manera, pero en las zonas donde hay mayor profundidad de perfil están con mejores condiciones”.
Confirmó a la pasada que “la cosecha fina (trigo y cebada) fue excelente, hubo lotes de hasta 8 mil kilos y promedios altos”, y se refirió nuevamente a la gruesa (maíz, oja y girasol). “Hay lotes de girasol que ya están castigados y van a una mala cosecha, que son desde 1100 kilos hasta 2500 o 3000 kilos. Tenés muchas variabilidades de rendimiendo, principalmente en el girasol”.
En cuanto al maíz, aclaró que “se termina de cosechar en agosto o septiembre, es el cultivo más importante de Argentina y nosotros en general tenemos un cosechón de maíz”, para concluir que “la expectativa de una buena cosecha está y nada que ver a la cosecha del año pasado, que perdimos como país más de 20 mil millones de dólares”.





