Bajo la política de internacionalizar el litro de combustible local, el sector advierte un abaratamiento de los precios del 12% respecto de los valores alcanzados en enero. Sin embargo, el contexto les indica que alcanzar precios de mercado podría ser posible recién en el tercer o cuarto trimestre del año.
La última suba de los combustibles se dio a principios de esta semana, al aportar otro 4,6% en promedio a nivel nacional. Así, en la Ciudad de Buenos Aires YPF mostró en sus pantallas el litro de nafta súper a $837, la nafta premium $1033, el gasoil común a $883 y el gasoil premium a $1123.
Que los combustibles pierdan la carrera contra precios contribuye al proceso de desaceleración, pero no resulta simpático para las petroleras y refinerías que van en busca de la cotización internacional del commodity. Es que la propia consultora admite que la posibilidad de alcanzar un precio de paridad de exportación para el crudo “se alejó”, no sólo por el abaratamiento de los combustibles en el mercado local, sino también por la suba en el mercado internacional.
De esto mismo ya está alertado el sector. El petróleo Brent superó finalmente los u$s 90 el barril en medio de la tensión geopolítica desatada en Medio Oriente que involucra a Irán, el tercer mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Aunque se trate de una suba circunstancialmente alta, amplió más la brecha con los u$s 66 que cotiza el barril criollo en Argentina.





