Esa fue una de las definiciones del Secretario de Gobierno del municipio, Jorge Martínez, luego de la brutal agresión recibida por inspectores de tránsito de parte de un grupo de moteros en inmediaciones del Puente Dardo Rocha.
En “Voces de la Ciudad”, durante la nota realizada por el periodista Jorge Gómez, Martínez reconoció que “es una situación complicada y somos los primeros interesados en resolver el tema, pero no es fácil”, y reveló que “tiene cierta raigambre social en algunos sectores y cierto estamento de jóvenes que sienten adrenalina por andar en moto y desafiar a las autoridades, pero se está trabajando y en lo que va de los últimos años tenemos 500 motos secuestradas”.
El secretario asumió que “es una situación que nos obliga a trabajar en conjunto, hemos aportado pruebas en la justicia y seguiremos charlando con los fiscales de la causa para el avance de la misma. Después del hecho tuvimos una reunión con los trabajadores y los sindicatos porque había un malestar de parte de los trabajadores de tránsito que se sienten indefensos ante estos hechos”.
Luego señaló el funcionario que “un vecino con dos dedos de frente ante un control de tránsito frena y respeta a la autoridad, más allá de las diferencias que pueda haber después si está o no la documentación, pero la adrenalina de estos muchachos está en evadirnos no solo a nosotros sino al personal policial”.
Por ello, insistió en que “es un hecho cultural muy arraigado en los barrios y vamos a seguir trabajando para ver hasta dónde nos podemos poner más firmes, pero tampoco podemos arriesgar la integridad física de los trabajadores municipales, y venimos secuestrando motos de forma permanente”.
Incluso, reveló que “tenemos identificados a varias personas de las que participaron en la golpiza, todos tienen su trabajo y sabemos adónde ir, eso será aportado a la Justicia que tomará cartas en el asunto. Detrás de esto también está el robo de motos, que es terrible, y hay muchos padres que se molestan con sus hijos porque cuando les mostramos las imágenes en monitoreo se enteran de lo que sus hijos hacen”.
Aseguró que “son siempre los mismos, cuando los agarrás ya tienen antecedentes, y algunos reclutan a otros más jóvenes. Es gente que está todo el día al pedo y pensando cómo te puede joder la vida robándote una moto o una bicicleta, y a mano armada. Incluso, estamos viendo el tema de las salidas de los colegios, que es otro problema por la venta de droga y el consumo de marihuana en los jóvenes. Tenemos que reconocer estos flagelos y no mirar para otro lado”.





