Mientras el Gobierno se dispone a mostrar a los mercados un nuevo logro de su gestión con la aprobación del paquete fiscal y la ley Bases, como demostración de capacidad política para gestionar, la realidad le ofrecerá señales en sentido inverso.
No será novedad para el presidente Javier Milei que en junio va a volver a tener déficit fiscal, tras 5 meses de acumulación de buenos resultados, una parte de ello conseguido por “la licuadora y la motosierra” aplicadas sobre el gasto público, y otra por mejoras puntuales de recaudación fiscal.
El primer mandatario ya anticipó a los operadores financieros y empresarios que en el sexto mes van a quedar las cuentas en rojo como consecuencia del pago del aguinaldo de los empleados públicos y los jubilados.
La meta con el Fondo en marzo era un superávit de $962.000 millones y se logró uno de $3,8 billones. Tras la octava revisión, para junio, se ajustó de $1,9 billones a $4.600 mil millones.





