La apertura de la 45° Convención Notarial que se celebró la semana pasada en el Colegio de Escribanos de la ciudad de Buenos Aires, y que contó con las palabras del ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cuneo Libarona, trajo preocupación a la abogacía argentina en lo que se interpretó como un nuevo embate del gobierno de Javier Milei contra la abogacía.
En el cierre de su discurso, Cuneo Libarona afirmó al ámbito notarial que “espero que en el futuro cercano puedan intervenir en otros actos jurídicos que propone el Gobierno, como divorcios y sucesiones, para facilitar los trámites y la vida a la gente”.
La respuesta de la abogacía no se hizo esperar y generó un enérgico repudio de parte del Colegio de Abogados de la Provincia de Buenos Aires, al cual forma parte el presidente del Colegio de Abogados de Necochea, Víctor Pagani, quien habló del tema con el periodista Jorge Gómez en “Voces de la ciudad”.
“La publicación obedece al Colegio de Abogados de la Provincia de Buenos Aires al cual formo parte y nos parece una forma de dejar nuestra impronta a la defensiva del avasallamiento al orden constitucional y a nuestro ejercicio profesional”, acotando que “siempre que ha habido un intento de violentar la forma republicana de resolver los conflictos, que es a través de la Justicia, y como colegiación hemos salido a expresarnos en contra”.
Pagani señaló ante los dichos del Ministro Cuneo Libarona que “entendemos que estas manifestaciones buscan encontrar un campo fértil para generar otra vez un avasallamiento y por eso nombramos al ministro en el repudio enérgico, que es el que salió a decir algo tan falso como que realizar un divorcio administrativo o sucesión notarial sería más barato, rápido y sencillo”.
“No es cierto”, manifestó el abogado local, argumentando que “las disoluciones de los vínculos matrimoniales son disoluciones jurídicas porque cuando uno se casa adquiere derechos y obligaciones jurídicas, quizá el objetivo no es patrimonial pero es una convención jurídica y la disolución de esa convención tiene que estar en manos del poder judicial, no del ámbito administrativo, y si en este ámbito se pudiera hacer una disolución solamente vincular debe estar asesorada porque la misma genera pérdida de derechos y consecuencias jurídicas a las partes que se divorcian, sobre todo a las mujeres en el contexto en que vivimos”.
Por lo tanto, calificó como “un disparate sostener que esto se puede realizar sin el lineamiento jurídico”, atacando que “no son inocentes, esto no lo hacen para solucionarle la vida a la gente sino para generar negocios en algunos aspectos y así hay que decirlo”.
En conclusión, Pagani remató que “si vos sacás del ámbito de la Justicia las sucesiones para trasladarlas al ámbito notarial no estás generando un beneficio económico a la gente, estás generando una afectación laboral a un grupo específico”.





