Así lo afirmó dirigente local de la Unión Cívica Radical y concejal mandato cumplido, Alberto Esnaola, luego de las elecciones internas de la UCR que dejaron en Buenos Aires el triunfo de Miguel Fernández con 39.688 votos y en Necochea la presidencia del comité local en manos de Gonzalo Diez, quien se presentaba en lista única.
En dialogo con el periodista Jorge Gómez en “Voces de la ciudad”, Esnaola resaltó que “el radicalismo sigue siendo el único partido institucionalmente estructurado en nuestro país, cuando ya hace mucho tiempo que las instituciones políticas están impugnadas por la sociedad”.
“Es el único partido que resguarda la pluralidad, la república verdaderamente en esencia es nuestro partido, y cuando estos periodos pasen la gente va a buscar institucionalidad nuevamente porque es la garantía para el vivir cotidiano, y desde allí hay que reivindicar las elecciones del radicalismo”, agregó.
De todas formas, más allá de reivindicar al radicalismo por elegir democráticamente a sus autoridades, Esnaola señaló el hecho de “que se compita no quiere decir que se puedan avalar algunas conductas que son absolutamente extrañas”, como lo que sucedió en la Tercera Sección Electoral.
“Si vemos en provincia que la menor representación electoral la tienen la tercera sección electoral como La Matanza, Almirante Brown, Quilmes, Avellaneda y demás, y en esta elección ves que fue la que más radicales votaron, genera alertas… Uno puede ver el escrutinio y se pregunta por qué en Quilmes agarró un ataque de participación tan fuerte. Votaron alrededor de 30 mil votantes por la tercera sección electoral, algo que no es normal”.
Finalmente, Esnaola mencionó que “nos parece que Miguel Fernández es la mejor opción que tenía el radicalismo hoy”, para concluir que “el radicalismo es absolutamente necesario para desarrollar una sociedad económicamente democrática, pluralista y con instituciones fortalecidas, pero hoy la sociedad no está mirando eso, sino que parece se dividiera en blanco y negro, sin matices algunos, y en medio de una crispación marcada”.





