En diálogo con el periodista Jorge Gómez en el programa radial Voces de la Ciudad, la presidenta del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, Jimena López, ofreció detalles sobre el proceso en torno a la prórroga de la Terminal Quequén. López subrayó la importancia de mantener el diálogo constante y destacó que la situación es muy dinámica, comparable a «las novelas de amor», donde se han logrado importantes acuerdos y se continuará trabajando para mejorar.
La presidenta enfatizó que este viernes se llevará a cabo una reunión con todos los directores del Consorcio para seguir avanzando, a pesar de los desafíos y tensiones que se han presentado, algunos de los cuales han sido calificados como “lobby” por sectores interesados. «Es un proceso natural, lleno de tensiones y conflictos, que surgen por el deseo de algunos de replicar el modelo de Bahía Blanca, donde la extensión de una concesión estaba contemplada en su contrato original», explicó López. Sin embargo, remarcó que, en el caso de Terminal Quequén, «el contrato original no incluye una prórroga automática, por lo que debe someterse a licitación.»
Sobre el funcionamiento de la Terminal, López fue clara al señalar que la empresa ha operado de manera óptima en cuanto a infraestructura, seguridad, y el manejo de su personal. Aun así, destacó la necesidad de garantizar la competencia: «Se licita para asegurar condiciones justas, y la sociedad que hoy está al frente de Terminal Quequén puede volver a presentarse y ganar nuevamente, porque cumple con todas las condiciones para hacerlo, no solo aquí, sino en cualquier parte de Argentina.»
Relación con el directorio y la gobernación
En cuanto a su rol en el Consorcio, López destacó que su relación es directa con el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, a quien representa. «Cuando tengo alguna duda o inquietud, hablo directamente con él por una cuestión de seguridad», afirmó, subrayando que su responsabilidad es equilibrar los intereses del Puerto con las políticas provinciales. Asimismo, destacó que es crucial tener claridad sobre el camino a seguir, ya que las empresas involucradas manejan grandes sumas de dinero y tributan a la provincia.
López también mencionó un momento crítico en la gestión, cuando recibió una convocatoria con la firma de tres directores, quienes plantearon exigencias que, a su entender, no eran prioritarias en el proceso de licitación. «Hoy, la prioridad es discutir el cronograma de licitación y cómo se llevará adelante», señaló. Además, destacó que cada director responde con su patrimonio y el de la cámara que representa, por lo que son comprensibles algunas exigencias. Sin embargo, criticó la «presión permanente» y los intentos de influir en el proceso central de discusión.
Negociación y diálogo
López dejó en claro su postura firme frente a las presiones. «Tengo una función que cumplir como funcionaria pública, y no me gusta que me avasallen en mi gestión», manifestó, aunque aclaró que no se trata de una confrontación, sino de hacer valer su posición en el proceso. «Yo también me paro en el cuadrilátero y doy mi respuesta, no en tono de pelea, porque después dialogamos con todos. Pero insisto en que las negociaciones son acuerdos. Una cosa es negociar y otra muy distinta es imponer», afirmó.
Finalmente, destacó que, a pesar de las diferencias de opiniones, la relación personal con los directores es buena, y valoró que se haya podido «bajar la espuma» para retomar el diálogo. «Cada uno representa a sectores distintos, pero hemos logrado sentarnos a conversar y seguir adelante», concluyó.





