Así lo alertó uno de los referentes del Paseo de la Ribera, Ariel González, en referencia al proyecto de ubicar una maltera en la margen Quequén del río.
Quien dialogó con el periodista Jorge Gómez, en el marco del programa Voces de la Ciudad que se emite a través de Estación FREE, 90.3 en FM, rememoró que “todo nace a partir de un decreto municipal de 1981 que dice que toda la zona del frente del río es una zona industrial apta para la instalación de industrias como la de la maltera que se pretende poner”.
En función de ello, el doctor indició que “la maltera hizo una propuesta y preguntó hace dos años al Ejecutivo municipal si esa zona era apta y se le respondió favorablemente, tomando en cuenta el decreto del ’81”.
No obstante, González manifestó que “quien lo hizo hace 44 años, quien levantó el pulgar para ese decreto no tomó la dimensión de lo que estaba haciendo. El funcionamiento de una maltera es un gasto de agua y electricidad enorme y una producción de sustancia, que si bien es tratada bacteriológicamente para no hacer contaminación, no es neutralizada en su espectro de elementos químicos que se usan en el proceso”.
En ese sentido, mencionó que “son sustancias que se volcarán en un río que tiene su flora y su fauna, que tiene su condición de río turístico y tiene gente bañándose río abajo. Así como sale el agua dulce y te bañás o nadás abajo del puente, vas a estar tragando esto teniendo o tu cuerpo en contacto con esa sustancia que no es agua”.
En cuanto a la respuesta del estado, Ariel expresó que “lo que se nos dijo actualmente es que la Municipalidad no tiene ninguna injerencia, la única intervención no feliz que tuvo la Municipalidad fue hace dos años cuando se abrió un expediente y algún recorrido que se hizo con gente de medio ambiente apoyando la factibilidad de una respuesta positiva, en base a las leyes que están vigentes desde 1981”.
“Así que la Provincia es quien está interviniendo en este momento y lanzó la consulta”, aclaró, para enfatizar que “lo que queremos visualizar es que una fábrica de ese tipo genera olores, fluidos y polvillo, además de los desechos industriales que se volcarán en formar de agua”.





