La presidenta del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén y diputada nacional electa por Fuerza Patria, Jimena López, se refirió a su inminente salida del organismo portuario y al estado del proceso de prórroga y futura licitación del permiso de Terminal Quequén. Lo hizo en diálogo con el periodista Jorge Gómez en el programa Voces de la Ciudad, que se emite por Estación FREE 90.3 FM.
Frente a versiones que especulaban con su continuidad, López fue terminante: “Era una especulación que siguiera como presidenta del puerto después de jurar como diputada. Si conocieran la ley sabrían que hay incompatibilidades: nadie que ejerza un cargo de funcionaria provincial puede asumir una legislatura nacional”, expresó, adjudicando los rumores al “ruido que hay siempre”.
Aclaró además que su salida responde estrictamente a una definición política: “Me voy no porque nadie me saque, sino porque respondo a una línea política que me puso segunda en una lista nacional y eso tiene una gran responsabilidad. Yo no estoy a favor de las candidaturas testimoniales; hay que hacerse cargo de las decisiones que uno toma”.
En cuanto a la licitación de Terminal Quequén, López explicó que el consorcio presentó a Terminal Quequén una oferta de prórroga por 180 días, y que la empresa tiene tiempo hasta este viernes para responder, dado que la actual extensión vence el 30 de noviembre.
“Es un ofrecimiento por 180 días porque hay que tomar una definición. Hace cuatro años que venimos rogando la prórroga. Creo que el directorio ha hecho un buen trabajo, pero todavía falta la definición económica de la licitación: cómo se va a dar y cuánto debe poner el oferente”, señaló.
La dirigente remarcó que se trata de una instancia de diálogo, y pidió desdramatizar el escenario: “Nadie debería ponerse nervioso porque esto forma parte de las reglas de juego. Dilatar la dilatación hace que no se paguen los cánones correspondientes, que no se pueda invertir en obras y que la infraestructura provincial se desgaste, porque nadie proyecta una inversión millonaria con horizonte de un año”.
Para López, los 180 días propuestos representan un plazo “más que prudencial” para ordenar el proceso y garantizar transparencia, señalando la necesidad de terminar con una situación prolongada que afecta la operatoria portuaria.
“Las prórrogas, en algún punto, rozan el incumplimiento del contrato, y esta licitación se venció hace cuatro años. Por seguridad jurídica, por los trabajadores y por la infraestructura provincial, hay que licitar, y hacerlo seriamente”, afirmó.
Asimismo, destacó que Puerto Quequén atraviesa su segundo año consecutivo de operatoria récord, un factor que, dijo, “debe ser cuidado con decisiones responsables y reglas claras”.





