Así lo destacó la directora del Taller Protegido de Todo para Ellos, Mónica Pissarro, habida cuenta de la puesta en funcionamiento de dicho espacio con los protocolos del caso para que puedan trabajar los operarios, en simultáneo con el Centro de Día y el hogar de la institución.
En nota con el preriodista Hugo Tomassini para el programa “Voces e la Ciudad”, Pissarro señaló que “de a poco vamos dando algunos pasos adelante en este contexto de pandemia, logramos tener habilitados los protocolos para iniciar nuestras actividades desde octubre y trabajar en esta nueva normalidad implica todo un aprendizaje, afianzarnos en nuestros nuevos hábitos de convivencia y cuidados”.

Como consecuencia de la pandemia el taller protegido estuvo 9 meses sin sus trabajadores, y en ese tiempo “ha sido muchísimo el material de acúmulo para el emprendimiento más importante que tiene el taller protegido, que es lo que se desarrolla en la planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos,”, remarcó la directora, y si bien la pandemia generó aislamiento y distanciamiento, “la gente siguió consumiendo, separando el material y dejándolo en los puntos limpios. Tenemos un gran stock que hay que ir procesándolo”, acotó.
En ese marco, explicó Pissarro que “con este reinicio lento de la actividad nos vamos acomodando y ordenando, y con el taller protegido estamos funcionando en nuestras dos sedes con dos pequeños grupos y las mini burbujas que funcionan en la calesita y en el carrusel de la Plaza San Martín. Sentimos que si hacemos las cosas bien, el protocolo nos da seguridad para poder avanzar en este contexto, este 2021 es todo un desafío”.

Además, aseguró que “por otro lado estamos muy contentos porque estamos con la puesta a punto de las líneas de procesamiento del plástico, que nos permitirá agregar un valor tan ansiado para poder mejorar el estímulo económico de nuestros trabajadores. Vamos ahora por la escama lavada y seca y en un futuro no muy lejano, si Dios quiere, a elaborar algún producto de plástico en nuestra ciudad”.
En cuanto al Centro de Día, Mónica sintetizó que “fueron aprobados los protocolos al mismo tiempo que el taller protegido y viene funcionando lentamente con este sistema de burbujas que comenzaron las escuelas, con grupos por semanas, y se han incorporado los beneficiarios que están en condiciones de hacerlo”, es decir, «quienes pueden respetar un protocolo y no son pacientes de riesgo, así que el Centro de Día avanza como el taller protegido, mientras que el hogar nunca dejó de funcionar como servicio esencial, estamos con todos los servicios en marcha gracias a Dios».






