El director administrativo de la Clínica Cruz Azul, Ariel Hernández Rubio, habló de la crisis financiera por la que atraviesa el único efector privado de la salud en el distrito y pintó un panorama desolador acerca de la pandemia en Necochea y su repercusión en el sistema sanitario local durante las últimas semanas.
Con respecto a la entidad que dirige, el profesional subrayó que “nos están cercando por todos lados”, manifestando que las internaciones que pueden efectuar están basadas en decisiones unilaterales del Estado nacional que no permite las cirugías programadas, la fuente más importante de ingresos para el sector. “Te piden cada cuatro horas informar qué pacientes internaste y para qué”, reveló.
En cuanto a la frágil situación económica, brindó algunos detalles alarmantes, tales como el gasto en oxígeno, que ha ascendido de los 160 mil pesos que se gastaban antes de la pandemia a unos 470 mil mensuales en este período, o el de los medicamentos de terapia intensiva, cuyo valor se ha incrementado en un 1200 por ciento.
Durante una entrevista con el periodista Jorge Gómez en «Voces de la ciudad» explicó cómo se siguen solventando en este complejo escenario. «Estábamos haciendo una terapia intensiva nueva y estamos gastando esa plata” y agregó que no se pudieron pagar las cargas sociales de los trabajadores en los últimos dos meses, un gasto mayor si se tiene en cuenta que el plantel de la Clínica, sin contar a los profesionales, asciende hoy a 73 personas contratadas, entre administrativos, instrumentistas, enfermeras o personal de limpieza.
“A los proveedores les estamos pagando a todos, nos quedan deudas con el Estado y veremos más delante si hay alguna moratoria porque desde septiembre de 2020 que las obras sociales no suben prácticamente nada. De facturar 12 millones de pesos por mes, hoy facturamos 9 y para sostener la clínica necesitamos 14 millones”, aseveró
La dura realidad de la pandemia en Necochea
Con respecto a la situación epidemiológica de la ciudad por el coronavirus, Hernández Rubio fue tajante al manifestar que “esta semana fue muy complicada para la salud en Necochea: la gente se moría en la calle. En la puerta del Hospital fallecieron dos personas esperando una cama” y añadió que “ahora se está haciendo lugar porque se murieron los pacientes”.
Puntualmente, durante el transcurso de la última semana, en la Clínica Cruz Azul fallecieron cuatro personas por coronavirus y, en este momento, “tenemos tres pacientes entubados y cuatro con Covid que están alojados en el ala nueva, en lo que sería la maternidad”.
“Teníamos el acuerdo de que no íbamos a tener casos positivos, pero tuvimos que empezar a recibirlos en el momento en que colapsó el sistema de salud de la Municipalidad”, remarcó Hernández Rubio, advirtiendo que alojar a un paciente infectado insume unos 90 mil pesos diarios.





