Necochea, al igual que más de la mitad de los distritos del interior de la Provincia de Buenos Aires, no tendrá clases presenciales como sí ocurrirá en todo el Conurbano y en municipios vecinos como es el caso de San Cayetano.
Nuestro distrito -que aún se encuentra en Fase 2 por la elevada cantidad de casos activos de coronavirus- está incluido dentro de la calificación de «alarma epidemiológica», pese a que la cantidad de contagios ha bajado alrededor de un 25 por ciento. En rigor, son 72 los municipios donde no se permiten las actividades presenciales.
En ese grupo de distritos, donde se mantendrán las clases virtuales en todos los niveles de la educación, están varios municipios vecinos como Lobería, Mar del Plata, Balcarce, Tandil y Bahía Blanca, sólo por citar a algunos.
El cálculo de riesgo se basa en dos variables, que se requieren para abandonar la categoría de “alarma”. Por un lado, en los distritos de más de 300 mil habitantes la incidencia debe ser menor a 500 casos cada 100 mil personas durante los últimos 14 días. Y, por otro, la ocupación de camas de terapia intensiva, que debe ser menor al 80 por ciento.

Vale decir que en Necochea están ocupadas todas las camas de cuidados críticos en el Hospital Municipal «Dr. Emilio Ferreyra», aunque la cantidad de casos activos ahora se ubica por encima de los 1.600 una cifra notoriamente inferior a los 2.100 que hubo la semana pasada. Por lo tanto, los estudiantes de Necochea deberán seguir esperando para volver a las aulas.
Hasta la semana pasada, la provincia de Buenos Aires solo tenía clases presenciales en 21 municipios. Pero Kicillof anunció que la incidencia de casos en el Conurbano había pasado a ser de 401, en un cálculo que fue cuestionado ya que considera el inicio de la manifestación de síntomas en lugar del resultado de los testeos.
De ese modo, todo el AMBA volverá a la presencialidad desde este miércoles, pero ahora el perjudicado resulta el interior bonaerense. Varios de los distritos gobernados por intendentes de Juntos por el Cambio elevaron la voz. Adujeron que se trata de una cuestión política y no epidemiológica.
COMO SERA EL REGRESO A LAS AULAS
La vuelta a la presencialidad se dará bajo el mismo protocolo que funcionó en marzo, cuando inició el ciclo lectivo: uso correcto de tapaboca en todo momento, estudiantes divididos en burbujas para respetar el distanciamiento requerido, los ingresos y egresos escalonados para evitar la concentración de personas y la alternancia de clases presenciales y no presenciales.
Además, la Provincia dispuso el refuerzo de las medidas de cuidado con una inversión de 622 millones de pesos. Está distribuyendo 33 mil dispositivos medidores de dióxido de carbono (CO2) a las más de 11 mil escuelas de gestión estatal.
“El monitoreo de CO2 permite regular el nivel de apertura de las puertas y ventanas necesario para una adecuada ventilación que mitigue el riesgo de contagio y aporte la mayor comodidad térmica posible en el contexto de bajas temperaturas”, explicaron desde la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense.
Durante el fin de semana, se distribuyeron los turnos de vacunación pendientes para todos los docentes y no docentes que aún no recibieron la primera dosis (que son muchos). «Ese fue un punto clave para persuadir a los gremios para el regreso», según indicó Infobae.
Pero dentro del Frente de Unidad Docente surgieron posiciones encontradas. Suteba, el gremio que conduce Roberto Baradel, se mantuvo alineado a la propuesta de la gobernación sin mayores objeciones. Por su parte, la FEB, el segundo sindicato en cantidad de afiliados, sí puso reparos y cuestionó la decisión de la provincia.





