El presidente de la Cámara Comercial e Industrial, Mariano González, aseguró que «el comercio cayó un 8% más en mayo» y que «venimos con este tipo de caída hace ya más de un año», al tiempo que no se mostró optimista de cara al futuro tras señalar que “la imagen es negativa. Tengo más deseos que nadie que esto salga adelante, pero no hay ningún factor que señale que esto va a mejorar”.
En diálogo con el periodista Jorge Gómez en el programa «Voces de la Ciudad», el dirigente se animó a comparar la actual situación con la crisis del 2001, explicando que en aquella época el impacto fue más rápido, menos prolongado en el tiempo, mientras que “esta crisis viene sostenida hace varios años, y la pandemia, las restricciones horarias y los cierres terminaron de golpear a un sector que venía muy debilitado por la inflación”.
La pandemia no para de golpear a los distintos sectores económicos que ven restringidos sus horarios o tuvieron períodos sin actividad. En especial, es preocupante la situación de muchos pequeños comercios minoristas que tienen que apelar a la astucia solo para sobrevivir, u optar por cerrar las puertas de sus locales definitivamente, con el impacto laboral que esto provoca.
González, viene advirtiendo hace tiempo de esta situación, revelando números que son alarmantes por donde se los mire. Puntualizó que, sin tomar en cuenta algunos indicadores que desinflan los números reales, “al bolsillo la inflación se ubica en un 10% mensual, que es una locura, porque corta el trabajo de la cuenta corriente, que es fundamental para el comercio minorista”.
Consideró que “los sueldos aumentan a un promedio de 30 o 35% anual y la inflación está por encima del 80 y casi en el 100%”, para luego indicar que “ahí estás viendo cuánto está perdiendo de poder adquisitivo la gente: si yo gano menos compro menos, no hay magia”.
Advirtió que habría que trabajar en el porqué de la inflación mirando como forman precios los mayoristas y primeras cadenas, quitando del medio al minorista. El presidente de la Cámara Comercial opinó que «existen malas políticas comerciales y malas decisiones empresariales. El «subo por las dudas» ha hecho que la economía argentina se destroce”.





