Alfredo García es un médico venezolano, con 35 años de experiencia, que llegó a la localidad del interior del distrito en julio pasado, gracias a gestiones municipales y con el objetivo de cubrir un servicio que es esencial y que no funcionaba desde hacía mucho tiempo de manera permanente.
Desde el pasado julio, gracias a las gestiones de la Secretaría de Salud municipal, los vecinos de Ramón Santamarina pueden contar finalmente con un médico que brinda el servicio fijo en la Unidad Sanitaria.
Dispuesto a brindarse a la comunidad, en poco más de dos meses el doctor Alfredo García ya se ha transformado en un vecino más, valorado y apreciado por su calidez y dedicación, tanto por los habitantes de esa localidad como por quienes residen en Energía, hacia cuya salita se dirige cada jueves para llevar sus conocimientos.
Con 35 años de trayectoria en la profesión y ejercicio en distintos países de América, el experto llegó al pueblo del interior de nuestro distrito luego de que la vacante apareciera en el listado de la Asociación de Médicos Venezolanos en Argentina (ASOMEVENAR), lo que despertó su interés y curiosidad.
La pandemia de Covid-19, lo dejó varado en Buenos Aires cuando realizaba una visita familiar, allá por marzo de 2020. García quiso alejarse del ruido y refugiarse en un paraje tranquilo, conmovido por un entorno natural paradisíaco como el que ofrece el partido de Necochea.
“Este es pueblo pequeño, pero con un corazón enorme”, afirma el profesional ni bien es consultado por la comodidad de su destino. “De verdad que la población de Santamarina me ha acogido como a uno más, como si fuese nacido en esta zona”, ratifica con una tonada centroamericana que ya es una característica más de la Unidad Sanitaria.
Muy agradecido con la secretaria de Salud, Ruth Kalle; la directora de Atención Primaria, Elsa Núñez; y con el propio intendente Arturo Rojas, “porque sin ellos no hubiese sido posible mi estadía acá, en esta salita en la que hacía falta”, el experimentado profesional recalca que, desde el Ejecutivo, “nos han prestado su colaboración al máximo. Lo poco que necesitamos se lo pedimos y nos mandan el doble o el triple. A la salita no le hace falta nada en cuanto a insumos, lo que hemos pedido lo hemos tenido”.





