La titular de Migraciones, Florencia Carignano, fue unas de las víctimas de violencia de género expresada en redes sociales contra mujeres esta semana, lo que sucede con «mujeres que ocupan cargos» o «tienen poder», señalaron especialistas.
Desde una cuenta de Twitter se afirmó que Carignano pasó de trabajar en un centro de bronceado «Silver Solarium» de Temperley, en el conurbano bonaerense, a ser directora de Migraciones.
Noticia falsa, fake news que «habilitó» el inicio de un ataque violento del que participó, desde París, Fernando Iglesias, diputado nacional y candidato de Juntos por el Cambio.
«Lo que pasó con esta situación es incitación a la violencia. Se cuestiona la idoneidad de la funcionaria, se cuestiona cómo llegó al cargo, y luego comienzan los comentarios que se van por el lado de la violencia. Eso sucede con las mujeres que ocupan cargos, que tienen poder: cualquier excusa sirve para violentarlas», analizó en diálogo con Télam, la politóloga Ximena Cardoso Ramírez del área de Políticas del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA).
La organización viene analizando quienes y cómo atacan a las políticas e hizo un primer informe en 2019 titulado «Violencia contra las mujeres y disidencias en política a través de redes sociales. Una aproximación a partir del análisis de la campaña electoral en Twitter, Facebook e Instagram».
Ahora, está haciendo el mismo análisis siguiendo lo que sucedió en la campaña por las PASO y es posible que se conozcan los primeros resultados a fines de este mes, y luego lo que se concluya con el proceso eleccionario que terminará en noviembre con las legislativas.
Las fake news son una de las estrategias que se utilizan para violentar mujeres en redes sociales, uno de los objetivos de la violencia de género online, de acuerdo con investigaciones de organismos y organizaciones internacionales.
Es lo que le hicieron con Carignano que le dijo a Télam que tiene «bronca» por tener que explicar «porqué estoy ahí -en Migraciones-, por tener que salir a demostrar méritos, cuando hay miles de hombres en lugares similares que no lo tienen que hacer, y no los atacan por ser hombres».
Explica la profesional de ELA que «según los estudios que realizamos, a las políticas se las ataca de manera particular, se las vinculan a roles, menosprecian sus capacidades. Un político puede ser atacado, pero es muy diferente la violencia política que recibe una mujer, a quien quieren silenciar, aleccionar«.
Pero Carignano no se calló, contestó, dio entrevistas «en medio de la sorpresa por este ataque, nunca me había pasado, tuve que ponerme a ver de qué se trataba. Hay mensajes irrepetibles», comparte.
«Cuando veo a Fernando Iglesias que sigue atacándome, a un responsable político, un diputado, un candidato, me parece demencial y que sostenga amenazas, insultos. Nunca escuché de una mujer que ocupa el espacio político con él que critique sus actitudes», agregó la funcionaria.
También cuenta que se sorprendió por la cantidad de mujeres que se solidarizaron con ella y que pasaron por la misma situación, sobre todo políticas y periodistas.
Esa, el atacar a las periodistas y políticas, es una tendencia nefasta mundial.
En el relevamiento que está haciendo ELA de la campaña actual «vemos que los libertarios -seguidores de Javier Milei– suelen ser los mas violentos», señala Cardoso Ramírez.
Una demostración llegó cuando el lunes ultimo se publicó en el suplemento «Las 12» de Página 12 la nota «¿Qué ven los jóvenes en Milei?» firmada por Camila Alfie, que esboza un perfil de quienes votaron en las PASO al candidato a diputado nacional por la ciudad de Buenos Aires por el Partido Libertario.





