El médico pediatra aseguró que “hay que llevar tranquilidad porque, por ahora, no hay nada tan firme como para preocuparnos”. La alerta médica se despertó en el Reino Unido con la aparición de casos sin origen definido, aunque por la “gran cobertura de vacunación, la mayoría de las hepatitis que tenemos en Argentina son no especificadas”, relativizó.
Ante la alerta médica mundial que despertó la aparición de casos de hepatitis pediátrica aguda en el Reino Unido, y luego de informadas algunas de estas infecciones en la Argentina (los números extraoficiales difieren de un reporte al otro), el doctor Nicolás Molina aseguró en el programa Voces de la Ciudad que, “en principio, hay que llevar tranquilidad, porque a veces estas cosas llevan mucha preocupación y, por ahora, no hay nada tan firme como para preocuparnos”.
El médico especializado en la atención de la niñez insistió en que “todavía está en estudio”, mientras que “en la Argentina no se han superado la cantidad de casos esperables para esta época, lo que significa que no tenemos más casos de lo habitual”.
En el aire de la FM Vinilo 103.5 MHz, el profesional de la salud explicó sobre la génesis de esta afección que se dio “hace unos dos meses en el Reino Unido y empezó a desparramarse. Es un caso de hepatitis no especificado, eso significa que no le encontramos el origen”, aunque “se empezaron a ver asociados a un virus en particular que es muy viejo y conocido por nosotros, que se llama adenovirus, que normalmente genera resfríos, alguna otitis o crisis asmática”.
Aclarado esto, el pediatra señaló que “como nosotros tenemos una gran cobertura de vacunación para hepatitis A y B, por suerte y porque somos ‘bastantes hinchas’ con el tema, la mayoría de las hepatitis son no especificadas, o sea que son de este tipo. Por supuesto que, con esta alerta, uno va a empezar a buscar más finamente de donde vienen las hepatitis que estamos viendo, pero a esta altura, al 6 de mayo, no hay más casos de los que son esperables para esta época del año”, terminó remarcando.
Luego de indicar que los síntomas son los clásicos para esta enfermedad, como el cansancio excesivo, la falta de apetito y “la aparición de lo que nosotros llamamos ictericia, un poquito más tardíamente, que es ese color amarillo primero de los ojos y después bajando hacia la piel”, o circunstanciales fiebres y dolores abdominales del lado derecho, aunque estas últimas señales no son típicas, Molina aconsejó que los cuidados preventivos son “el lavado de manos y el agua segura, siempre va a ser así para la hepatitis”.
Por último, aprovechando el espacio de comunicación, el especialista del Hospital Municipal “Dr. Emilio Ferreyra” habló del brote de algunas afecciones respiratorias entre los más chicos. “Los pediatras decimos que siempre preferimos el Covid antes que la gripe, porque la gripe sí complica a los niños”.
“En este momento estamos en una ola más normalmente esperable para junio o julio, pero este año vino fuerte, vino con todo, y la estrategia preventiva es el lavado de manos siempre, la detección temprana, observar la respiración, porque vemos algunos chicos que se complican con un broncoespasmo o alguna bronquiolitis, el cuidado de los choques de temperatura y evitar los aglomerados”, indicó el médico.





