Numerosos destinos argentinos incorporaron el astroturismo como una opción nocturna para cerrar la jornada o extenderla hasta la madrugada, mediante la observación del cosmos a «ojo desnudo» o con telescopios, con guías y especialistas que aportan datos científicos, historias y leyendas.
Aunque no se exigen requisitos para ofrecer este producto, está la posibilidad de estudiar para «guía en astroturismo», con título habilitante, en el Instituto Latinoamericano de Astroturismo, en la ciudad bonaerense de San Fernando, a cargo de profesionales en educación, astronomía, turismo y mitología.
San Luis
La actividad tiene su fuerte en zonas de noches oscuras y cielos diáfanos, como San Luis, que lo ofrece en el Parque Astronómico de La Punta, a 20 kilómetros de su capital, y en Villa de Merlo.
En el primero, las actividades combinan diversión y ciencia para todas las edades en sus «noches astronómicas», cuando se observa el cielo con telescopios especializados, en particular durante eventos singulares como eclipses o lluvias de astros.
Además, el Parque organiza visitas guiadas al Solar de las Miradas, que representa al primer observatorio a ojo desnudo, compuesto por instrumentos anteriores a la invención del telescopio.
En Merlo, la propuesta destacada es el observatorio astronómico Mirador del Cielo, con telescopios que permiten a los visitantes fotografiar cuerpos celestes con sus celulares, y además se hacen observaciones desde miradores naturales o durante trekkings nocturnos, con telescopios portátiles.
Mendoza
También en Cuyo, Mendoza propone variadas actividades de astroturismo, como visitas al planetario de Malargüe, en el sur provincial, donde se encuentra el Observatorio de Rayos Cósmicos Pierre Auger y el Complejo Planetario Malargüe, que es un referente en comunicación científica a nivel nacional.
Allí funciona la Muestra Permanente «Misión Rosetta», realizada este año entre la Municipalidad local y la Agencia Espacial Europea, en tanto el planetario cuenta en su domo con una sala para 65 personas, en la que se proyectan visualizaciones interactivas del universo.
Tucumán
En los Valles Calchaquíes tucumanos, el Observatorio Astronómico Ampimpa es una opción única en el continente que, junto a la observación del espacio, fenómenos como las lluvias de estrellas y tours astronómicos, incluye hospedaje, gastronomía tradicional y catas de vinos regionales.
El lugar es administrado por una ONG que también ofrece hospedaje en el Observatorio, que fue declarado de interés turístico nacional por el Ministerio de Turismo y Deportes.
Corrientes
En los Esteros del Iberá, que en sus 750.000 hectáreas no tiene contaminación lumínica, al astroturismo lo desarrolla un grupo de guías locales certificados del Proyecto Starlight Iberá, quienes operan desde los portales de acceso a esta área protegida de Corrientes.
Mariana Balestrini, directora de Fundación Yetapá -una de las entidades promotoras del proyecto- dijo a Télam que estos guías «comparten su conocimiento sobre la luna, las constelaciones, estrellas fugaces y otros misterios del universo, y además sus historias, llenas de sabiduría y belleza sobre el pasado mágico de las noches del Iberá».





