«En definitiva, la situación particular de Nicolás Gabriel Carrizo pone de manifiesto que los denominados riesgos procesales, lejos de conjurarse, se hallan latentes y resulta razonable presuponer la concreción y materialización de los mismos por parte del nombrado», agregó Capuchetti en su resolución a la que accedió Télam.
Y apuntó: «En virtud de lo expuesto, de conformidad con lo dictaminado por el Ministerio Público Fiscal y la querella y teniendo en cuenta que, de momento, existen riesgos procesales que no pueden ser neutralizados con otros medios de coerción menos lesivos que el encarcelamiento, habré de rechazar la solicitud efectuada».
La magistrada también señaló que «en atención a las expresiones efectuadas por el imputado al momento de prestar declaración indagatoria» solicitará a la Policía de Seguridad Aeroportuaria «que arbitre los medios necesarios a los efectos de que se le brinde apoyo psicológico». En el mismo sentido pedirá «que se extremen los recaudos a los efectos de salvaguardar su integridad física, tal como se dispuso oportunamente respecto de los restantes imputados».
Según se conoció el sábado, el supuesto aporte de una pistola distinta a la utilizada en el fallido atentado contra Cristina Fernández de Kirchner y los mensajes en los que se refiere a la planificación del hecho complicaron la situación de Carrizo, sindicado como jefe de «los copitos» en la causa en la que se investiga el intento de magnicidio contra la Vicepresidenta.
«Estuvo muy cerca, falló el arma, no lo entiendo andaba bien», se lamentó el acusado en un intercambio de mensaje que tuvo con una persona de su confianza identificada entre sus contactos telefónicos como «Andrea», según pudo reconstruir Télam de fuentes con acceso a la investigación.
«Esto estaba planificado para dentro de una semana. Hizo todo mal. Es un pelotudo», escribió en el mismo chat, donde también aseguró: «Mi amigo estuvo a un segundo de convertirse en héroe nacional».
Este diálogo que llamó la atención de los investigadores ocurrió después del ataque por el que están procesados el agresor Fernando Sabag Montiel y su novia Brenda Uliarte.
Carrizo se hizo conocido el día después del atentado fallido cuando se presentó con Brenda Uliarte y los supuestos vendedores de copos de azúcar en una entrevista que juntos concedieron al noticiero de Telefe, donde aseguraron que estaban recibiendo amenazas y que no tenían nada que ver con lo sucedido.
La última semana, durante su declaración indagatoria, intentó hacer pasar esos mensajes incriminatorios como una broma que le hizo a una persona de su familia.
«Acá es donde le quiero explicar para sacar malos entendidos. Le estaba haciendo una joda a mi hermanastra, voy a parecer un gil, le estaba haciendo creer que era parte de esto, no fue real», afirmó ante una pregunta que le hizo la jueza Capuchetti.
«No estaba vinculado con Brenda ni con ‘Nando’ (por Sabag Montiel) y ahora entiendo porque estuve en el calabozo, por esa mierda que dije, les juro que fue mentira. Me la mande con hacer esa joda, yo siempre jodo así. Yo les quiero decir que, si voy preso por una pelotudez, es que yo me pegó un tiro, yo nunca pensé que esto iba a terminar vinculándome», continuó hasta romper en llanto.