La nueva etapa del Plan Gas que acaba de lanzar el Gobierno nacional buscará generar garantía de abastecimiento sostenido hasta 2028, a precios que si bien podrán resultar un poco mayores que los actuales, mantendrán el desacople de la paridad de importación, en un contexto global de alta volatilidad.
El Plan Gas IV y V que el jueves presentaron el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Sergio Massa, suma dos nuevas rondas licitatorias del programa de estímulo Gas.Ar 2020-2024, una herramienta diseñada durante la pandemia mediante el decreto de necesidad y urgencia (DNU) 892/2020, que comenzó a operar en enero de 2021 ante la necesidad de revertir el declive de producción de los años previos y asegurar la provisión para el invierno.
Con esos objetivos, el plan de incentivo permitió a las empresas un horizonte de contratos de cuatro años que les permitió asegurar inversiones en sus áreas productivas y alcanzar en el reciente invierno picos por encima de los 130 millones de metros cúbicos (m3) de gas en el total país, y a la vez obtener márgenes de exportación a Chile por hasta 11 millones de m3/d.
El viernes, la secretaria de Energía, Flavia Royon, el presidente de YPF, Pablo González, y el subsecretario de Hidrocarburos, Federico Bernal, se reunieron con representantes de las principales empresas productoras de hidrocarburos de nuestro país para conversar sobre la la implementación del PlanGas 4 y 5 de Sustentabilidad Energética.
Durante el encuentro también dialogaron sobre la obra del Gasoducto Néstor Kirchner y analizaron medidas a largo plazo para potenciar el desarrollo del sector.
“Este Plan Gas 4 y 5 es un paso más en el camino estratégico del Gobierno en pos del autoabastecimiento y el desarrollo energético de la Argentina. Estamos tomando decisiones para el mediano plazo, que le dan previsibilidad a los inversores y que le permiten al país acceder a una energía competitiva y garantizar su autoabastecimiento, para las familias, y también para el desarrollo industrial de nuestro país”, dijo Royon el jueves durante el acto desarrollado en Casa de Gobierno.
«En esta nueva edición hemos tenido una mirada federal, una mirada que contempla a las cuencas maduras y convencionales y el desarrollo offshore en el que estamos trabajando. El de hoy es un paso más para consolidar al Plan Gas como una política de Estado. Es una construcción hecha en base al diálogo», completó la secretaría de Energía.
En lo que respecta al anuncio, el exsubsecretario de Hidrocarburos Juan José Carbajales, en cuya gestión comenzó a delinearse el programa, dijo que el objetivo inicial «fue generar un nuevo marco de fijación de precios de largo plazo para el sector gasífero que se tradujera en compromisos concretos de inversión para revertir el declino y abastecer la demanda interna de hogares y usinas térmicas durante cuatro años».
Esto partió del diagnóstico que dio cuenta un fuerte declino de la producción en los años previos en torno al 10% anual y la imposibilidad de trasladar el costo pleno del gas a gran parte de la población en momentos de recesión económica, a lo que se sumó la pandemia y la inflación.
«El eje ordenador fue la agregación de demanda de los segmentos residencial y generación eléctrica, y la contractualización plurianual que dota de previsibilidad en un horizonte de mediano plazo y permite a los productores planificar, ejecutar y mantener sus compromisos de inyección», explicó Carbajales.





