El exjuez de la Cámara de Apelaciones Nacional de Trabajo, quien reside en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, estará este 6 de octubre en la sede de 61 y 70 a partir de las 19, donde dará una conferencia en términos académicos a la que puede acercarse cualquier persona que así lo desee. “Estaré analizando en mi criterio lo que ha pasado con el Poder Judicial en Argentina y su relación con el poder real”, anticipó en “Voces de la Ciudad”.
Durante una note telefónica realizada por los periodistas Hugo Moller y Hugo Arroyo, el necochense destacó primeramente que “el 1º de septiembre fue mi último día de trabajo en la Cámara y actualmente estoy prestando tareas como profesor de posgrado en distintas universidades y desarrollando algunas conferencias y charlas”, reconociendo que “ahora estoy un poco más tranquilo y con otra perspectiva porque el compromiso de trabajo en el ámbito judicial era grandísimo”.
En cuanto a la disertación del próximo jueves en la sede del PK local, Raffaghelli adelantó que “en Argentina yo no hablo de Justicia, ya que justicia es una palabra muy delicada y significa filosóficamente muchas cosas. El Poder Judicial es uno de los tres poderes del Estado, que es una función que le asigna la Constitución, y en Argentina desde hace un tiempo importante se ha ido degradando y perdiendo terreno en la consideración pública… se está separando la eficacia de su labor con la necesidad del justiciable”.
“Esto obedece a muchas razones”, aseguró el letrado, y acotó que “hay un sector del Poder Judicial, que es la mayor parte de los jueces y juezas de la justicia ordinaria, no de la justicia federal, que cumple o hace grandes intentos por cumplir y brindar el servicio de justicia, con sus limitaciones…pero por supuesto hay otro sector que está más condicionado y se deja condicionar por las circunstancias políticas, que es el que está siendo muy cuestionado por la sociedad, sobre todo la justicia federal penal de Comodoro Py y la Corte Suprema de Justicia de la Nación”.
Respecto a esta última, anticipó que “pienso hacer un recorrido histórico breve de lo que ha sido nuestra Corte Suprema de Justicia desde sus inicios cuando Bartolomé Mitre por un decreto nombró a la primera corte en 1862. Esa Corte ha tenido un derrotero con periodos buenos y otros muy negativos para la Democracia, caso la de 1930 que legitimó el golpe de Estado a Hipólito Yrigoyen”.
“Hablaré de eso y también de lo vinculado a las circunstancias que se viven, los graves atentados a la Democracia, como el atentado a la vicepresidenta Cristina Kirchner hace unos días, que hacen que el Poder Judicial esté cuestionado y se requiera otro tipo de respuestas, una renovación o ampliación de la corte para satisfacer las miles de causas, sin dejar de tener en cuenta periodos muy delicados como el que se vivió entre 1976 y 1983, donde la Corte guardó un silencio cómplice respecto a lo que pasó en materia de Derechos Humanos”.





