Se trata de Marcela Vivas Urrutia, quien de regreso a Necochea pasó por los estudios de “Voces de la Ciudad” y relató su experiencia en Santiago de Compostela, al norte de España, destino adonde llegó tras su larga peregrinación, con el propósito de juntar recursos a través de los kilómetros que transitara en Europa para la puesta en valor del CEF Nº 76.
Con la satisfacción del deber cumplido, Marcela dialogó con el periodista Jorge Gómez y manifestó que “fue una experiencia única, caminé 822 kilómetros, salí de la frontera del lado francés, crucé los Pirineos caminando con una mochila bastante pesada y caminé y caminé… llegué al primer pueblo español Roncesvalles, que es muy chiquito, pasé luego por Pamplona, Logroño, León, Burgos y demás hasta llegar a Santiago de Compostela.Desde que salí hasta que llegué pasaron 33 días, estuve lesionada y caminé 32 de esos días, y uno de reposo”.
La necochense contextualizó que “en Compostela están los restos del apóstol Santiago, el camino son todas esas rutas de peregrinación en toda Europa que terminan en los restos del apóstol, tenés caminos que llegan de distintas ciudades. Son todos senderos que ha hecho la gente y yo hice el camino francés. Hay muchas guías y cuando salís a caminar ya sabes por qué pueblos vas a pasar, incluso, me tocaron 15 días de lluvias y tormentas fuertes”.
Al momento de llegar, “las piernas no te dan y es una emoción terrible después de un mes y pico, con una mochila que vas alivianando, salí con 16 kilos y llegué con 13 en el equipaje, que igual es mucho, y muy feliz… fue sentarse en la plaza y no querer irme, a nivel espiritual es algo espectacular”, relató Marcela.
Añadió que “hay millones de anécdotas, cada día del camino es como si hicieras un viaje, amanecer en distintos lados, cada día es otro desayuno, otro paisaje, otra gente… entonces cada día es una experiencia distinta, conocés historias distintas de la gente, aprendés a mirar y observar a la gente”.
“La meta era juntar fondos para el CEF, que siempre necesita y todo ayuda”, señaló finalmente Marcela Vivas Urrutia, quien con alegría y entusiasmo prometió que pasará el verano en Necochea pero tras esa estación se pondrá a planificar la próxima aventura de su vida.





