(Telam)
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró este domingo al asumir su tercer mandato que su gestión deberá «reconstruir el país» tras el «proceso de destrucción nacional» que ejecutó su antecesor, Jair Bolsonaro, defendió a la democracia como la gran victoriosa en las elecciones e hizo un diagnóstico «aterrador» sobre la herencia recibida en términos de políticas públicas.
En el discurso en la Cámara de Diputados ante la Asamblea Legislativa e invitados extranjeros, entre ellos el presidente argentino, Alberto Fernández, Lula aseguró que «el legado recibido es aterrador» debido a la destrucción de las políticas públicas y sobre todo el modelo económico aplicado con el regreso del hambre.
A pesar de las críticas a su antecesor Bolsonaro, el presidente afirmó que no adoptaría un «ánimo de venganza» frente al bolsonarismo sino aplicar la ley con amplio derecho de defensa.





