Una importante concentración de vecinos se llevó a cabo en la Plaza San Martín de la Villa Balnearia y desde allí se realizó una movilización por calles de la costa con un solo pedido en consonancia con una causa nacional: justicia por Fernando Báez Sosa, brutalmente asesinado por una patota de pibes de su edad hace tres años en Villa Gesell.
La marcha se encabezó con una bandera que un grupo de madres fue enarbolando con la emoción a flor de piel por calle 85 hasta la avenida 2 y retomando por peatonal 83 hasta la plaza, pancarta que rezaba «tu hijo puede ser Fernando».
A medida que la marcha avanzaba, no solamente aplaudían y gritaban por justicia los que la protagonizaban, sino que toda la gente, vecinos y turistas que estaban ocasionalmente en la Villa, se sumaban con sus palmas y su respeto al reclamo colectivo.
Posteriormente a ello se llevó a cabo una misa a la memoria de Fernando en la parroquia de Lourdes, frente a dicha plaza, en calle 6 entre 83 y 85.
La marcha pacífica en Necochea se desarrolló en consonancia con cientos de actos masivos a lo largo y ancho del país y con el homenaje central a Fernando en la ciudad de Dolores, donde se lleva adelante el juicio a los ocho asesinos de Báez Sosa. El acto fue encabezado por los padres de Fernando, Graciela y Silvino, y tuvo un marco multitudinario.






