El necohense que reside hace más de seis años en el gigante asiático narró que montó una empresa de alimentos saludables y comida congelada y le está yendo muy bien. Aseguró que lo más difícil fue aprender el idioma, el cual a la actualidad lo habla de forma fluida.
A través de una nota con el periodista Jorge Gómez en los estudios de “Voces de la Ciudad”, Tomás Fuentes Benítez, de 33 años, destacó primeramente que “en Necochea viví dos tercios de mi vida y hace seis años y medio que estoy en China, pero ahora estoy en Necochea hace un mes y medio y el huso horario ya se me adaptó a Argentina, hay 11 horas de diferencia con China. Mi familia vive en Quequén y hacía tres años que no volvía”.
El necochense contó que lo complicó el Covid: “Se largó la pandemia y yo estaba en Londres, así que volví rápido a China donde hice una cuarentena de tres semanas, lo que me llevó a no venir a Argentina para no descuidar la empresa”, y a llí reveló que “tengo una empresa de alimentos, snacks saludables y comida congelada que distribuyo, primero estuve en Beijing y hace dos años me mudé a Shanghái”.
¿Y cómo te arreglaste con el idioma?, fue una pregunta lógica, cuestión que explicó con detalles: “Es muy difícil el idioma, cuando llegué a China me di cuenta que sabía menos de lo que pensaba, por la complejidad, pero yo quería ser especialista con el negocio en China y no podía tocar de oído, así que me organicé una profesora que venía todos los días a las 8 de la mañana antes de empezar a trabajar y fue lo más difícil que estudié en mi vida, el chino”.
Argumentó Tomás que “es el único idioma sin alfabeto, por lo cual hay que aprenderse los caracteres chinos, mientras que nosotros tenemos el alfabeto con 27 letras y con eso se combina, así que si no conocés el caracter no podés leer. Hoy ya lo hablo fluido”.
Acerca de la vida cotidiana y costumbres en un país de 1600 millones de habitantes, describió que “es un país de una amplitud territorial tremenda, es prácticamente el 100% del territorio de Europa y tiene tres veces la población de Europa”, y agregó sobre su experiencia personal que “me atraía Asia del Este, Japón, Corea y China, me parecía muy exótico, me fui porque quería tener una aventura pero también a vivir y aprender de los chinos y convertirme en un puente serio en cuanto a negocios entre occidente y China”.
Sin embargo, reconoció que “lo que no me imaginaba era que iba a poder lanzar mi propia empresa, que tiene base en Shanghái con depósitos en distintos lugares del país. Tengo 15 personas a cargo en mi oficina y otras 25 en la línea de producción en la fábrica”.
Sobre su vida social en China, aseguró que “es muy divertida, ya que mis amigos chinos han estudiado en Estados Unidos o Europa y somos muy parecidos culturalmente, de hecho tengo un equipo con el que juego al fútbol todos los fines de semana, y Shanghái tiene una variedad tremenda de bares de todo el mundo y la mayor cantidad de cafés, tiene 20 millones de habitantes”.
Finalmente, Fuentes Benítez reveló que su conexión con la actualidad argentina nunca se cortó. “Estoy informado de la política argentina, sigo mucho a la noche cuando ceno los programas de política y estoy informado, y me da mucha lástima cómo está la realidad porque la gente en Argentina es muy trabajadora y se esfuerza mucho, y después por decisiones erradas de los políticos a mi juicio hace que a la gente no le vaya lo bien que le tendría que ir, hay mucha inestabilidad económica”.





