Tras el hidrolavado de la fachada, ahora están en la etapa de revoque, según informó en “Voces de la Ciudad” el ingeniero Gustavo Pardal.
Ante la consulta del periodista Jorge Gómez sobre la obra en la histórica iglesia del centro de Necochea, Pardal informó que “en la primera etapa hicimos el hidrolavado de toda la fachada, todo el frente y contra frente, se repararon fisuras del interior del edificio, que va a cumplir 140 años, y de esa forma se fue saneando el problema de fisuras y problemas estructurales, aunque quedan algunas cosas por hacer arriba, donde está el reloj”.
Una vez que se hizo el hidrolavado, el Ing. acotó que “se sacaron muestras del revoque y se mandaron a analizar a un laboratorio de La Plata y nos dijeron cuáles son los componentes. Con esa información se mandó a fabricar el producto del revestimiento original o similar al que se hizo”.
Seguidamente, “nos mandaron ocho muestras para que veamos cuál era la más indicada por el color y con eso se está haciendo ahora el revoque, que en realidad se le llama veladura, es un revoque pintura, un intermedio fino con el producto original, estamos revocando y va a quedar así, encima del revoque posteriormente va solo un líquido transparente para lograr la impermeabilización, por lo que debe quedar un mes más de trabajo”.
Además, el profesional no negó que el clima y la parte económica influyen en el ritmo de obra y por ello funciona un bono que se está vendiendo para poder terminar con la obra. “En su momento la inversión se cotizó en 4 millones y medio de pesos y si lo tuviéramos que cotizar hoy estaríamos hablando de unos 7 millones de pesos”, estimó Pardal.
En cuanto a la etapa final de la obra, comentó que “finalmente quedaría el pintado interior de la parroquia, para lo que hay que esperar un tiempo porque se instaló un equipo para la humedad que genera un campo magnético que manda la humedad hacia abajo y va a tardar unos seis meses. Pero el interior de la iglesia está saneado y ya preparado para la pintura”.





