Se trata de Julio Salto, vecino de Necochea que tiene a su cargo la calesita del Parque Miguel Lillo y el carrusel de la Plaza San Martín de la Villa Balnearia, donde atiende junto a chicos del Taller Protegido “Todo para Ellos”. “Es un mundo tan sano y lindo, amo el trabajo que hago, soy feliz haciéndolo, y más con los compañeros que tengo”, afirmó en “Voces de la Ciudad”.
Al dialogar con el periodista Jorge Gómez, Salto relató que empezó el 1º de enero del 2000 en la plaza de la Villa Balnearia: “Empecé en ese lugar y hoy día en invierno estoy en el parque, pero durante el verano estoy en el carrusel de la plaza San Martín con los chicos del Taller Protegido Todo para Ellos, hoy tienen la propiedad ellos, y la del parque es municipal y la concesión la tenemos también con la misma institución”.
En cuanto al carrusel de la Plaza San Martín, aclaró que durante el invierno trabaja solo los fines de semana. El movimiento central es en el verano, donde se arranca a las cinco de la tarde hasta cerca de las dos de la mañana, “van niños pero también adolescentes y gente mayor, no hay límite de edad, y en todas las vueltas hay sortija”, soltó entre risas.
Salto señaló que actualmente atiende la boletería y después todo es manejado por los chicos del taller protegido, “con quienes tengo una relación muy especial, compartimos cumpleaños, salidas, nos vamos a jugar al tejo al parque y demás”, manifestó.
Cuando se le pregunta por anécdotas en estos 23 años de calesitas, Julio rememoró que “cuando la calesita se detiene los chicos empiezan a subirse cada uno en diferentes lados y por eso se demora un tiempo en volver a arrancar, y una vez había un nene que se sentó en un bote, agarró el volante y se quedó sentadito, pero veía que la calesita no movía nunca, entonces se bajó del bote y quería empujarlo, eso me llenó de ternura por su inocencia”.
Fue allí cuando reflexionó que “es un mundo tan sano y lindo, amo el trabajo que hago, soy feliz haciéndolo, y más con los compañeros que tengo”, y en ese sentido ponderó el rol de los chicos del taller protegido, como Matías Trípano, Ezequiel Maimonne, Eduardo Harkel, Roberto Carabajal, Sebastián Menghini, Francisco Torres, Agustín Pérez o Jesica Molina.
Finalmente, aseguró con orgullo que “los turistas ponderan la calesita, ya que cada vez van quedando menos en el país”, e incluso “hay gente grande que iba a la calesita y hoy va con sus hijos, y yo me acuerdo de los nombres y todo”.





