El gobierno de Ucrania negó su participación en el tiroteo que sucedió este viernes en la sala de conciertos Crocus City Hall, a las afueras de Moscú.
«Seamos claros: Ucrania no tuvo absolutamente nada que ver con estos acontecimientos», declaró en un video en Telegram el asesor presidencial ucraniano, Mijailo Podolyak, quien además mencionó: «tenemos una guerra total, a gran escala, con el ejército ruso y con la Federación Rusa como país. Y a pesar de todo, todo se decidirá en el campo de batalla».
El pasado 8 de marzo, desde la embajada de Estados Unidos en Moscú habían advertido a los estadounidenses que residen en la capital rusa que tenían información sobre un presunto atentado a multitudes.
«La embajada está monitoreando los informes de que extremistas tienen planes inminentes para atacar a multitudes en Moscú, incluidos conciertos, y se aconseja a los ciudadanos estadounidenses que eviten las grandes concentraciones durante las próximas 48 horas», decía el comunicado.





