Según las principales consultoras económicas, la inflación de marzo mantendrá los dos dígitos y se ubicará entre el 10% y el 13%. En un mes que suele ser caliente por el fuerte impacto estacional, parece ser una buena noticia para el Gobierno que no haya habido un rebote considerable, alcanzado en parte por la recesión que sufre la economía.
Si bien se está ingresando en una zona donde costará más bajar el índice y no se volverá a ver bajas de cinco puntos porcentuales por mes, las consultoras miden que se está ingresando en la zona de un digito mensual.
En ese marco, ya se sabe cuáles son los aumentos que comenzarán a impactar en los bolsillos ya deteriorados durante el mes de abril en donde comienzan a aparecer lentamente las tarifas de servicios públicos, uno de los puntos más cruciales para el Gobierno en su meta por alcanzar el déficit fiscal.
Mientras en el caso de los trenes metropolitanos, el aumento de la tarifa mínima ascendería desde los $130 a los $260, el doble.
El proceso de ajuste tarifario para trenes y colectivos, aprobado en enero, contempló una autorización para que el costo del pasaje se ajuste mensualmente de acuerdo con la evolución de la inflación en general, pero en las últimas semanas se decidió postergar el aumento que debía regir a partir de abril para los boletos en general y lo único que entrará en vigencia es la recarga por la SUBE innominada.
Si bien a partir del 1 de abril el boleto será mas caro para quién no hayan hecho el trámite, el mismo pueden hacerlo en cualquier momento luego de esa fecha, ya que se mantendrán vigentes todos los canales oficiales para nominalizar la tarjeta SUBE.
Para quienes ya tengan la SUBE registrada, no habrá aumentos y se abonarán las mismas tarifas que en febrero y marzo.
Se mantienen todos los atributos sociales, es decir, continúa tanto la Tarifa Social, con descuentos del 55%en el valor del boleto; como el programa Red SUBE, que permite viajar con descuentos del 50% en el segundo viaje y del 75% a partir del tercero en un máximo de hasta 5 combinaciones de transporte dentro de un lapso de dos horas.
Las boletas con la cuota 2 del impuesto inmobiliario de la provincia de Buenos Aires están llegando con una nueva sorpresa para los vecinos bonaerenses: figuran ajustadas a la inflación.
A partir del vencimiento de la cuota 2, tal como dispusieron en la Ley Tarifaria 2024, el importe a pagar llega ajustado por un coeficiente para mantener el valor del impuesto actualizado, un ajuste por la inflación del período, de la cual el organismo decidió aplicar solo la mitad.
El ajuste por inflación en los impuestos algo que ya practica la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hace unos años.
Ocurre que el ajuste se da tras haber revaluado las partidas con aumentos de hasta 200%, eliminado en 2024 los beneficios por el pago en término (10% de descuento) y por la adhesión a la boleta electrónica o al sistema de débito automático (otro 10%), lo que hizo que incremente aún más el valor del impuesto inmobiliario para quienes habitualmente cumplían pagando en término, y ahora los montos a pagar vienen con un 20% de recargo respecto de la cuota 1.
Desde el organismo bonaerense, aclararon que el cálculo del 20% surge de la inflación acumulada del período, que fue de un 40%, pero la agencia decidió que la indexación sea del 50% de esos 40 puntos, resultando el 20%.





