En pleno desarrollo de la segunda rueda que abrió el Banco Central para recomprarles a los bancos los puts que tienen en su poder, la autoridad monetaria tomó una decisión que busca convencer a las entidades financieras de desprenderse de estos seguros sobre títulos públicos. El BCRA decidió bajar la tasa de interés a la que los bancos pueden pedirle prestado dinero por plazos muy cortos.
El martes a última hora, el Central formalizó el llamado a los bancos para que acepten rescindir sus puts, que representan una deuda contingente para el BCRA de casi $17 billones que el Gobierno considera clave eliminar para cerrar otro grifo de emisión potencial.
La propuesta, que contempla la devolución de la prima que le pagaron las entidades a la autoridad monetaria para acceder al seguro actualizada por inflación, está abierta entre miércoles y jueves.
Para los bancos, revenderle los puts al BCRA implica quedarse con un elevado stock de títulos del Tesoro (buena parte de ellos de largo plazo) pero ya sin el instrumento que les permite desprenderse de ellos (al pactar un put, el Central queda obligado a recomprárselo) cuando precisen hacerse de liquidez. No es casualidad entonces que el abaratamiento de los pases activos llegue en medio de la segunda rueda dispuesta para la rescisión de los seguros.





