En comunicación telefónica con el periodista Jorge Gómez durante la mañana de “Voces de la Ciudad”, el presidente de la Sociedad Rural de Necochea, Patricio Bosch, expresó su descontento ante un nuevo ataque de vandalismo sufrido por la institución, en este caso con un mensaje a favor de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, en el marco del juicio por presunta corrupción en obras públicas.
“Jueces macristas no jodan con Cristina”, reza la pintada en el frente de la Sociedad Rural local, cuestión que Bosch definió de la siguiente manera: “Es la tercera o cuarta vez que pintan la pared, y no solo es el mensaje que dejan sino el escrache a la fachada»
«Tratamos de mantener las cosas bien pero esto te da fastidio, todo por esta gente que quiere la impunidad… creo que es una forma de apretar políticamente, es la única que tienen, y es un mensaje que se ha difundido por todo el país. Lamentablemente tenemos que volver a pintar”, agregó.
Bosch siguió su reflexión al aducir que “el mensaje es general, es crear un poco el odio en la sociedad y aumentar la grieta”, pero “la justicia, les guste o no les guste, con sus defectos y virtudes, está trabajando y en este caso lo ha hecho con profesionalismo y lógicamente no les gusta. A veces hemos estado en acuerdo o desacuerdo, pero el alegato del fiscal Luciani ha sido impecable y las pruebas son muy claras”, agregó.
Mientras tanto, al ser consultado sobre el hecho de que se cree que el sector del campo es contrario política y económicamente al gobierno peronista, manifestó que “nos pusieron ese mote por la 125 en 2008 con todos aquellos enfrentamientos ridículos de la sociedad, y es parte de sus métodos que no entiendo, pero nosotros como entidad del campo, si bien cada uno tiene su visión política, tenemos que hablar con todos los gobiernos y de hecho lo hemos hecho en Necochea con todas las administraciones municipales”.
Amplió al respecto Bosch que “nuestra situación es por supuesto reclamar por nuestros derechos, pero como institución no tenemos un color político, nosotros estamos para producir”, y concluyó que “escrachar las paredes de tu propia ciudad es algo que ya habría que dejar de lado, hay que abandonar esa forma de comunicarnos tan inorgánica porque es transformar la ciudad en un basural, aunque como argentinos lamentablemente nos acostumbramos”.





