En una entrevista con Jorge Gómez para el programa «Voces de la ciudad», el presidente de la Asociación de Concesionarios de Balnearios, Alberto Condenanza, habló sobre los preparativos para la temporada de verano 2024 y los desafíos económicos que enfrentan los balnearios, especialmente en el contexto de la inflación y la competencia internacional.
Condenanza comenzó destacando que los precios de los alquileres de carpas y sombrillas en la costa atlántica varían según la ciudad, poniendo como ejemplo los altos valores en Mar del Plata, donde la temporada puede costar hasta 5 millones de pesos en algunos casos.
«Este año han salido con valores importantes en Mar del Plata, respondiendo a la realidad económica que tenemos», afirmó. Sin embargo, señaló que en Necochea, los precios están muy por debajo de esas cifras, con la sombrilla para toda la temporada partiendo desde 640 mil pesos y la carpa desde 780 mil pesos. Estos valores son estimativos y corresponden a las ofertas de preventa, por lo que pueden variar según el balneario.
En cuanto al estacionamiento, Condenanza explicó que también se están manejando precios de preventa, ubicando el costo por la temporada completa en 240 mil pesos.
El presidente de la asociación también mencionó los altos costos que enfrentan los concesionarios en los meses previos a la temporada: «Hay una maquinaria que se mueve en los 60 o 90 días previos que es costosísima, desde cuestiones como la jardinería hasta lo que vale un tornillo para hacer reparaciones». Estos gastos incluyen inversiones en infraestructura, mantenimiento y materiales necesarios para ofrecer un servicio adecuado a los turistas.
Al ser consultado sobre las expectativas para la próxima temporada, Condenanza expresó su preocupación por el contexto económico y la inflación, recordando las complicaciones que han venido enfrentando desde la pandemia: «Estamos en un proceso de recambio que no sabemos dónde vamos a parar», aseguró. Comparó la situación actual con los años 90, cuando el peso se apreciaba y el dólar comenzaba a generar inflación, lo que resultaba en una pérdida de competitividad para el turismo local.
Una de las mayores inquietudes que enfrenta la costa atlántica es la posibilidad de que, debido a la inflación en dólares, muchos turistas nacionales opten por viajar a destinos internacionales como Brasil, Chile o Uruguay, lo que podría impactar negativamente en el turismo local.
Finalmente, Condenanza hizo un llamado a la cautela y la planificación, asegurando que los balnearios seguirán preparándose para ofrecer la mejor experiencia posible, pese a los desafíos económicos y la competencia extranjera que enfrenta el sector.





